Valencia, Spain, 1998
Foto nocturna de Valencia tomada en 1998 por Basilico © Gabriele Basilico

A Gabriele Basilico, nacido en Milán (Italia) en 1944, se lo llevaron por delante, el 13 de febrero de 2013, las complicaciones inesperadas de una traidora pulmonía. Tenía 69 años y seguía haciendo fotos apasionadas de su gran obsesión, los paisajes urbanos. En su última entrevista dijo que el paisaje salvaje, desplobado de los seres humanos y sus obras, lo dejaba frío: "En medio de la naturaleza me siento desnudo. Yo soy un animal urbano. Nací en una ciudad y vivo en mi ciudad como si fuera un espacio natural. Quizá sea una perversión pero es así".

El Festival de Fotografía Mediterránea (Photomed), que celebra su tercera edición del 23 de mayo al 16 de junio llenando de fotografías la localidad de Sanary-Sur-Mer de la Costa Azul francesa, ha respondido con agilidad y certeza al organizar la primera muestra póstuma a Basilico, uno de los grandes narradores de las ciudades que engalanan todo el perímetro del mar de mares. Entre las imágenes hay escenas de algunas de las urbes españolas que le fascinaban, Barcelona y Valencia sobre todo.

Vacías pero latentes

La antología de Basilico, Obssessione urbana (Obsesión urbana), incluye fotos de nueve ciudades mediterráneas —Beirut, Genova, Estambul, Monte Carlo-Mónaco, Nápoles, Palermo, Roma, Valencia y Barcelona— mostradas en el estilo inconfundible del italiano: vacías, en horario nocturno, desprovistas de la agitación proporcionada por los habitantes, pero aún así latentes, como descansando antes de otra agitada jornada.

Pese a los planificadores, la ciudad es un escenario de desorden, de vida Los organizadores del festival resaltan el carácter "crítico" de  este punto de vista, que permite al fotógrafo "demostrar sutilmente que, pese a los esfuerzos de los planificadores, la ciudad se mantiene como un escenario de desorden impredecible, de vida y actividad que nacen de sí misma".

Ocio melancólico

El segundo plato fuerte de Photomed es La Matière des rêves (El material de los sueños), una antología del también italiano Nino Migliori (1924), un observador clásico en la línea del neorrealismo. La exposición abarca sus imágenes clásicas de los años cincuenta —escenas de calle y momentos de ocio impreganados de melancolía— y también fotos realizadas varias décadas más tarde con película instantánea Polaroid en las que exploró la manipulación de la emulsión durante los breves minutos de revelado.

Hacer fotos significa elegir y transformar, dar con un souvenir  Una de las comisarias de la exposición de Migliori, Alessandra Mauro, define la obra del italiana como la de un fotógrafo que "vive en su tiempo, escucha, mira, asimila y hace comparaciones entre las experiencias que le rodean", porque hacer fotos "significa elegir y transformar para dar con un souvenir para quienes vendrán y un interrogante para sus contemporáneos".

Los films políticos de Costa-Gavras

La tercera edición del festival francés, cuyo director artístico es Jean-Luc Monterosso, también director de la Maisson Européene de La Photographie de París, presenta también Portraits (Retratos), una interesante selección de fotos realizadas por el director de cine Costa-Gavras (Atenas, 1933) durante algunos de su rodajes desus muchos  films de marcado tono ideológico, entre ellos Z (1969) y Desaparecido (1982).

Retratos de Yves Montand, Simone Signoret, Jorge Semprún y Allende El militante director de cine ha accedido por primera vez a mostrar sus albumes personales, en los que aparecen retratos de sus amigos y sus combates. "Reconocemos en sus fotos en blanco y negro tanto el ojo lúcido como la sensibilidad de un hombre para quien la vida debe ser vivida con calidez y convicciones", dicen desde el festival sobre esta muestra, en la que hay retratos de actores de confianza (Simone Signoret, Yves Montand) y amigos y camaradas (el escritor y exministro socialista español Jorge Semprún, el pensador guevarista Régis Debray y el expresidente de Chile Salvador Allende).

Siete jóvenes valores del fructífero Líbano

La jeune photographie libanaise (La joven fotografía libanesa) es una muestra colectiva que reúne las obras de siete jóvenes que viven y trabajan en el Líbano, uno de los países con mayor tradición fotográfica de la zona mediterránea y donde, pese la convulsa historia reciente, la fotografía sigue gozando de buena salud y un gran respeto social. Los artistas representados son Joanna Andraos, Emile Issa, Mazen Jannoun, Ghadi Smat, Caroline Tabet, Tanya Traboulsi y Lara Zankoul.