Si no hay multa, no voto
Una de las mesas electorales de Valencia instaladas para la votación. (Soledad Amatriain)
La Gran Vía Fernando el Católico, 78, era ayer una alfombra de propaganda: «La Casa Latina», «Envíe dinero a Ecuador», «Vuelos baratos». Los anunciantes aprovecharon que estaban llamados a votar allí para elegir a su presidente 11.072 ecuatorianos que viven en Valencia.

Pero esta vez, muchos se habían quedado en casa. En la primera vuelta todo eran colas y problemas de organización. En esta segunda vuelta, las mesas, donde votan por separado hombres y mujeres, estaban medio vacías.

«No hay nadie», decía sorprendida Nadia, una ecuatoriana que vive aquí hace tres años. Jorge, uno de los observadores o «chismosos», señalaba que era porque la gente se había enterado de que no había multa por no votar, un rumor que propició la participación masiva el pasado 15 de octubre, en la primera vuelta.

De hecho, había carteles que anunciaban que a los residentes en el exterior no se les sancionaría por no votar, algo que sí les ocurre a quienes viven en el país latinoamericano.

Así que muchos de los que acudieron lo hicieron por compromiso, «para ver si componen nuestro país, porque nos han obligado a venir acá», lamentaba ayer Blanca, que llegó a Valencia hace 10 años para trabajar de interna en una casa. Podía elegir entre el derechista y multimillonario Álvaro Noboa o el populista Rafael Correa para suceder al presidente Alfredo Palacio, «y ojalá cambie algo, porque ofrecen pan, techo y empleo y luego son mentiras». El ganador de las elecciones se conocerá hoy.