Bodega
Decenas de botellas reposan en los botelleros de esta bodega. FLICKR/PictFactory

El vino está de moda desde ya hace unos años. Los españoles hemos aprendido a beber vino: menos cantidad, más calidad. Quien más quien menos conoce algunas marcas o denominaciones; otros hacen ya enoturismo; y algunos privilegiados hasta se han metido en el negocio del vino.

La pasión por el vino, más allá de esnobismo de algunos, nos lleva a acumular botellas en casa y no siempre es lo más conveniente… para el vino. Una botella de vino "está viva", de modo que su conservación es fundamental para disfrutarlo en las mejores condiciones cuando la descorchemos. Hablamos, claro, de vinos que vayan a estar un largo período almacenados.

Si vivimos en un piso, para conservar nuestros vinos, habrá que conformarse con una pequeña bodega frigorífica. Pero si nuestra casa lo permite podemos dedicar un espacio, preferentemente un sótano o cuarto lo más bajo posible, para crear una bodega.

Oscura, fresca y sin olores

De entrada, recuerdan en Mapfre Hogar, necesitamos un espacio con una temperatura fresca, que sea oscuro y con una humedad que no sobrepase el 70%. La temperatura ideal para el vino está entre 10ºC y 16ºC y el grado de humedad contribuye a que no se reseque el corcho (para que no deje pasar aire que pueda estropear el vino).

Los botelleros, en posición horizontal para la mejor conservación del vinoNo queremos sol. Lugares como el sótano o el garaje serán ideales porque debemos mantener el vino alejado de la luz solar directa. En una casa más pequeña, el hueco de la escalera puede servirnos, si cumple los requisitos antes descritos.

El vino no quiere olores ajenos. Es un aspecto fundamental. Por eso, nunca almacenaremos el vino cerca de productos agresivos de limpieza o cualquier otro elemento que desprenda un olor fuerte ya que contaminaría a nuestros vinos.

Finalmente, otros elementos a evitar son las vibraciones, los movimientos y las corrientes de aire. No son muy recomendables para la buena conservación del vino.

Las botellas… tumbadas

Si tenemos un espacio que cumpla estas condiciones y ya lo hemos habilitado nos queda organizar nuestra colección. Colocaremos los botelleros. Deberán estar en posición horizontal, que es como mejor se conserva el vino ya que está en contacto con el corcho para que de esta manera no se reseque.

Puestos a elegir, es aconsejable que los botelleros sean de madera en vez de metálicos.