Más de 6 de cada 10 de los delitos que denuncian las mujeres bilbaínas mayores de 60 años son robos o hurtos que han sufrido personalmente, mientras que entre los varones este porcentaje disminuye hasta 2 de cada 10, según recoge un estudio sobre la situación de las mujeres mayores de 60 años de Bilbao, realizado por el Ayuntamiento, a través del Área del Igualdad, Cooperación y Ciudadanía.

Se trata de un estudio en el que 59 mujeres mayores de 60 años han aportado sus visiones, sus vivencias y sus saberes para que el resto de la ciudadanía pueda conocer en profundidad la realidad de las mujeres mayores, sus intereses y aspiraciones, así como sus necesidades para participar en igualdad de condiciones a los hombres mayores, y al resto de las mujeres, en todos los ámbitos de la vida social, económica, cultural y política bilbaína.

Este informe refleja que, en relación a la violencia dentro de su pareja y familia, estas situaciones de violencia las sitúan en una posición de especial vulnerabilidad, ya que las mujeres mayores de 60 utilizan escasamente los recursos y servicios dirigidos a mujeres en situación de violencia.

Una circunstancia que coarta las posibilidades de las mujeres mayores de abandonar relaciones violentas es la renuencia de sus familias, que perciben como problemático el hecho de que el maltratador se quede sin los cuidados que le proporciona la víctima, o sin vivienda.

Por lo que respecta a los cuidados, las mujeres mayores se encuentran con dificultades para poner límite a las tareas, y especialmente cuando se trata de sus nietas y nietos.

Además, sienten que hay significativas diferencias en la manera de afrontar la tarea del cuidado entre las mujeres jóvenes y las mayores: saben que han cuidado y continuarán haciéndolo mientras les sea posible, pero son conscientes de que no van a ser objeto del mismo tratamiento por parte de sus familias. Pero también es cierto que, para gran parte de las participantes en el estudio, el cuidado de nietas y nietos les resulta una "grata tarea" que no quisieran dejar de realizar.

Dirigido a las asociaciones de mujeres, asociaciones de personas mayores y ciudadanía interesada, el estudio será presentado por Oihane Agirregoitia, concejala del Área de Igualdad, Cooperación y Ciudadanía y Eduardo Maiz, concejal del Área de Acción Social y Vivienda, el próximo día 26 de febrero, a las 17.00 horas, en la Biblioteca Bidebarrieta.

Feminización de la vejez

Las proyecciones de población auguran un envejecimiento demográfico que apuntan que la población mundial mayor de 65 años se triplicará en el 2050.

Según los datos de Bilbao, las mujeres mayores de 60 años suponen un 28 por ciento del total de la población bilbaína. Además, de los 99.322 habitantes mayores de 60 años residentes en la Villa, las mujeres constituyen el 59,21 por ciento. Pero no es un dato sólo reseñable del municipio de Bilbao, ya que se trata de una realidad a nivel global, dado que la presencia de las mujeres mayores será cada vez más significante.

Las mujeres representan más del 80 por ciento de las personas mayores que participan en los cursos, talleres y programas municipales de cultura, igualdad, ocio y deporte y promoción de la salud.

Se constata una relevante la participación de las mujeres en el movimiento asociativo de mayores, del que forman parte alrededor del 20 por ciento de las bilbaínas, participación que han iniciado siendo ya mayores y que es percibida como una experiencia empoderante, que les reporta "gran satisfacción".

Disfrute en grupo

Las mujeres mayores otorgan mucha importancia al encuentro y disfrute en grupo con otras mujeres, hecho que se acentúa aún más entre las inmigrantes y consideran el transporte público de Bilbao como un "buen servicio público", fundamental para el desarrollo de un envejecimiento activo y participativo.

El porcentaje de mujeres con un Certificado de Discapacidad es inferior a su peso en la población bilbaína en todas las franjas de edad. Mientras que las mujeres constituyen casi el 60 por ciento de las personas de más de 60 años, disponen sólo del 48,11 por ciento de los certificados.

La dependencia tiene un rostro claramente femenino: 5.883 mujeres mayores de 60 años en Bilbao poseen un certificado de Valoración de Dependencia, lo que representa el 71,15 por ciento del total de población mayor. La razón principal de este hecho es la mayor esperanza de vida femenina.

Menos de cuatro de cada diez mujeres mayores bilbaínas son titulares de una pensión derivada de su propio trabajo, mientras que prácticamente todos los varones lo son. En cuanto al importe medio de la pensión, paradójicamente en el caso de las mujeres, tanto de la viudedad como la de jubilación son de similar importe.

Desconocimiento de ayudas

Existe un gran desconocimiento por parte de las mujeres mayores de las ayudas económicas, prestaciones y servicios sociales en general, así como una sentida dificultad en el acceso a dichos recursos.

En lo relativo a los recursos residenciales, el ideal de vida de las mujeres mayores pasa por mantener un espacio residencial propio, en el que organizarse y tomar decisiones de manera autónoma, y disponer, de apoyos comunitarios y de cuidados, ya que consideran que las residencias coartan su autonomía.

Además de los problemas relacionados con la movilidad y el dolor, uno de los principales problemas asociados con el envejecimiento, que puede ser incluso causa de deterioro de la salud, es la soledad.

Por último, las mujeres mayores participantes en este estudio manifiestan unánimemente que envejecer, más que una cuestión de edad, es una forma de vivir la vida y enfrentarse a sus vicisitudes, y recuerdan que, mantenerse activas, relacionarse con su familia y amistades, ocupándose de su salud y su bienestar, resulta "crucial" para disfrutar de un envejecimiento activo.

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