El Banco de Alimentos de la Costa del Sol (Bancosol) y la Asociación de Fabricantes y Distribuidores españoles (Aecoc) han presentado este martes una iniciativa que pretende conseguir la colaboración de todos los actores del sector para aumentar la eficiencia de la gestión de alimentos y distribuir los sobrantes a las familias más desfavorecidas.

A la presentación de este proyecto, que ha tenido lugar en el Colegio de Médicos de Málaga, han acudido el subdelegado del Gobierno en Málaga, Jorge Hernández Mollar; el delegado provincial de Salud y Bienestar Social, Daniel Pérez; el concejal de Bienestar Social del Ayuntamiento de Málaga, Francisco Pomares; el presidente de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), Javier González de Lara; el presidente de la Federación de Bancos de Alimentos de España (Fesbal), José Antonio Bustos; el presidente de la Federación de Bancos de Alimentos de Andalucía y de Bancosol, Jesús Peña; y la directora de Comunicación de Aecoc, Nuria de Pedraza, junto a representantes de empresas malagueñas y miembros de los bancos de alimentos de toda Andalucía.

Durante el acto, Peña ha destacado la disposición que muestra el tejido empresarial malagueño a la hora de hacer un esfuerzo por ayudar a las familias más desfavorecidas de la provincia con donaciones de alimentos. "La colaboración de las empresas malagueñas es uno de nuestros principales puntos de apoyo para poder hacer llegar alimentos a 55.000 personas de la provincia cada día", ha indicado.

Asimismo, ha subrayado que "estamos ante una situación complicada y es momento de que las cuentas salgan muy bien para no desperdiciar nada. Empresas, administraciones y bancos de alimentos vamos a dar un paso al frente para concienciar a todos sobre la importancia de ser eficiente en la distribución y el consumo de alimentos".

Bajo el nombre de 'La alimentación no tiene desperdicio, aprovéchala', tal y como han informado, el proyecto persigue reducir el desperdicio mediante la prevención y el impulso de prácticas de eficiencia y aprovechar más el excedente mediante la optimización.

Se trata de un esfuerzo que afecta a toda la cadena productiva del sector y que demanda la implicación de la Administración pública para concienciar a la sociedad y de los bancos de alimentos para que se optimice la llegada al consumidor final.

Por su parte, para De Pedraza, "el objetivo es asumir la generación de excedentes y establecer un acuerdo a favor de la eficiencia en su gestión para que puedan ser aprovechados por los bancos de alimentos".

Este proyecto cuenta con la adhesión de 200 empresas nacionales y el apoyo del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, así como con la participación de asociaciones del sector de la alimentación.

En este sentido, las empresas firmantes del acuerdo se comprometen a impulsar en sus organizaciones un decálogo de buenas prácticas para reducir el desperdicio alimentario.

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