Una delegación de la Asociación Riojana de Empresas de Organización Profesional de Congresos (OPC Rioja), que encabeza su presidente, Alberto Picatoste, participa entre los días 20 y 22 de febrero en el 26º Congreso Nacional del sector, que se celebra este año en Las Palmas de Gran Canaria.

La Rioja y Logroño fueron anfitriones del 21º Congreso Nacional, una de las reuniones que contó con más alta participación de empresas y que resultó un éxito. OPC Rioja está integrada en la Federación de Empresarios de La Rioja (FER).

Las empresas riojanas son conscientes de la difícil situación económica, que ha ralentizado durante los últimos años el turismo de congresos y eventos, pero consideran que con la recuperación volverán remontar un sector, que sigue apostando por los congresos, debido a su capacidad de lograr un retorno muy rentable para una ciudad, un municipio o un sector profesional o por su efecto multiplicador.

Como dice OPC en un comunicado, "el turismo de eventos o congresos es especialidad turística que mueve unos 300 euros por congresista y día, una cifra que repercute directamente en la economía de una ciudad, según los cálculos que maneja ese sector profesional y empresarial".

El turismo congresual tiene varias virtudes. Una de ellas es la propia estacionalidad, es decir, la posibilidad de rentabilizar espacios o periodos de tiempo de temporadas bajas en determinadas ciudades.

"Pero lo más atractivo para una ciudad o municipio de destino mes que las personas que participan en una reunión, congreso o convención gastan entre 3 y 7 veces más que el mero turista de placer que busca un destino atractivo. El visitante de reuniones viaja habitualmente con los gastos financiados por su empresa, lo que permite mayor flexibilidad en el gasto o consumo que realiza", añade.

Otra cualidad de este tipo de turismo, es el mayor promedio de estancia, que normalmente suele oscilar entre las 2 y 4 noches. Por otro lado, los eventos o congresos "tienen un efecto multiplicador sobre el propio destino turístico, ya que el participante que se haya llevado una grata impresión del lugar en el que ha estado se convierte de forma automática en un promotor del mismo".

"Por último, y muy importante, es el efecto dinamizador de la economía o de la actividad empresarial, comercial y de servicios en el lugar en el que se celebran estos eventos, al tener que contratar los servicios en el propio lugar de encuentro", finaliza la nota de las empresas.

Consulta aquí más noticias de La Rioja.