Juzgado
Imagen de un juzgado. Archivo

La fiscal ha solicitado este miércoles rebajar de 23 a 17 años y medio de cárcel la pena para un hombre acusado de matar a su esposa de treinta puñaladas en Ondara (Alicante) hace más de tres años, al considerar que no se ha demostrado que se ensañase con ella. La víctima, de nacionalidad ecuatoriana, estaba separada de su marido, aunque ambos vivían en el mismo domicilio con sus tres hijos en común, todos ellos menores de edad cuando se cometió el asesinato.

En la tercera y última sesión del juicio con jurado sobre esta causa, el ministerio público ha expuesto en sus conclusiones que "ha quedado demostrado" que el procesado "tenía intención de matar" a su mujer, pero no que quisiera causarle "un sufrimiento mayor del necesario para provocar su muerte".

No consta que tuviera el propósito de "hacerla sufrir de un modo innecesario" La fiscal ha explicado que, de acuerdo con las pruebas periciales, el acusado "dirigió sus cuchilladas a órganos vitales, con intención de causar la muerte" de la víctima, pero ello no constataría que tuviese también el propósito de "hacerla sufrir de un modo innecesario y desproporcionado".

Por su parte, los médicos forenses que practicaron la autopsia a la víctima han especificado que las heridas que ésta presentaba habían sido infligidas con "un arma blanca de manera sucesiva y muy próximas en el tiempo".

La defensa y las otras partes acusadoras, representadas por una abogada del Estado y las letradas de la Generalitat y de la acusación particular se han adherido a la petición de rebaja de la pena y a las conclusiones expuestas por la fiscal. El juicio por esta causa ha terminado con las conclusiones de los peritos y está previsto que el jurado popular emita su veredicto en las próximas horas.