Un anónimo puso a la Guardia Civil sobre la pista de los presuntos autores

VIGO, 5

Europa press)

Los dos acusados como presuntos autores del ataque con cócteles molotov a una oficina del INEM en Vigo en diciembre de 2010, Miguel N.A. y Telmo V.F.—ex miembro del Grapo—, tenían documentación acerca de la fabricación de artefactos explosivos, así como sustancias químicas que se usan para elaborar este tipo de dispositivos.

Así lo han declarado testigos policiales en la vista que se sigue contra ellos en el Juzgado de lo Penal Número 1 de Vigo. Según uno de esos testigos, durante el registro del coche de Miguel N.A., se encontraron dos publicaciones tituladas 'Perfecto manual del guerrillero urbano' y 'O que todo revolucionario debe saber sobre a represión', así como un dossier editado por el Grapo sobre la 'Operación Cromo'.

En el ordenador de este mismo acusado, se encontraron dos documentos de texto que, según la Guardia Civil, constituían "una guía perfecta" para fabricar cócteles molotov. Sobre estos hallazgos, Miguel N.A. ha reconocido que los documentos eran suyos, pero ha precisado que los sacó de Internet, donde están "al alcance de cualquiera", y ha alegado que los tenía por "curiosidad", pero no para cometer atentado alguno.

En el caso de Telmo V.F., los testigos policiales han afirmado que, tras realizarle un seguimiento, localizaron un zulo en una zona boscosa próxima a su domicilio, en el que encontraron gasolina y sustancias químicas con las que se pueden elaborar explosivos, como ácido sulfúrico y clorato potásico. Los investigadores retiraron ese material, en el que había al menos una huella del acusado y pusieron en su lugar otro parecido a modo de señuelo, así como un sistema de grabación que, un tiempo después, captó a Telmo V.F., cuando se acercó a comprobar dicho zulo.

Además de estos elementos, tras las detenciones de estas personas, las fuerzas policiales les intervinieron otros efectos. A Miguel le ocuparon una braga de cuello, un martillo, mascarillas y un embudo con una manguera —que él alegó que utilizaba para su trabajo, como electricista en una auxiliar del naval—, y a Telmo se le encontraron varias botellas con gasolina, una braga de cuello y varios botes de spray.

Comunicado anónimo

Según han relatado algunos agentes que prestaron declaración como testigos, la investigación se inició a raíz de la recepción, en la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra, de un comunicado anónimo, en el que se alertaba de que "alguien de la CUT y alguien de Coruxo que andaba con gente de A Revolta" estaban planeando atacar algún edificio público con artefactos explosivos, y que incluso "buscaban armas para atracar la casa de un empresario, en la que tendría dinero negro".

A raíz de este comunicado anónimo se estableció un dispositivo y se identificó inicialmente a Telmo y a otra persona a la que, finalmente, se le retiró la imputación. La Guardia Civil inició un operativo de seguimiento y así, tuvo conocimiento de que estas dos personas también se relacionaban con Miguel N.A..

Los controles policiales permitieron descubrir que los tres sospechosos, días antes del ataque contra la oficina de empleo, habían estado "merodeando" por los alrededores de dicha oficina, en actitud de vigilancia y control. Los acusados han reconocido estos hechos, aunque han explicado que esas visitas se hacían a todas las oficinas de empleo, para decidir en qué lugares la CUT organizaba concentraciones y actos de protesta.

"CRIMINALIZACIÓN"

Los dos acusados, que prestaron declaración con la presencia de una intérprete de gallego, han negado su participación en los hechos, y han atribuido sus detenciones a un acto de "represión" por su actividad sindical en la Central Unitaria de Traballadores (CUT, de la que Telmo era secretario comarcal y Miguel afiliado.

Miguel N.A. ha señalado que, tras su detención, lo único que le preocupaba era "volver cuanto antes al trabajo", puesto que acababa de empezar en un nuevo empleo hacía tres semanas.

Por su parte, Telmo V.F. ha denunciado que "hay dos varas de medir en justicia, una para los ricos y otra para los pobres y trabajadores", en referencia al hecho de que sigue en prisión preventiva, y de que se le ha trasladado a cárceles fuera de Galicia y lejos de su mujer e hijo.

Según este acusado, las acciones contra él y contra Miguel se deben a una maniobra de "criminalización", ya que desarrollaba su labor en el seno de un sindicato minoritario que aboga por una "lucha radical" y que estaba empezando a cobrar peso en el sector naval. "No reconozco los hechos, son una coartada para tenerme preso. Yo era un peligro para el sistema, por eso me quieren quitar de la circulación", ha proclamado.

La Fiscalía pide para Miguel N.A. cinco años de cárcel, y otros 10 años para Telmo V.F., y les aplica el agravante de disfraz, ya que ambos actuaron con la cara tapada. En el caso de Telmo, también contempla el agravante de reincidencia, ya que este acusado ha sido condenado por sentencia firme anterior por un delito de robo con homicidio, por un delito de homicidio y por otro delito de tenencia de armas.

Además de las penas de cárcel, se solicita la prohibición de tener armas durante 8 años, así como una indemnización conjunta y solidaria de casi 33.000 euros al Servicio Galego de Emprego por los daños causados. Mientras, las defensas han pedido la libre absolución de los acusados.

Al inicio y durante buena parte de la vista —que se reanudará este miércoles a las 10.00 horas—, unas 20 personas se han concentrado a las puertas de los juzgados de Vigo en apoyo de los acusados. Además, sus familiares y amigos también se han quejado porque solo unos pocos pudieron acceder a la sala de vistas ya que, por falta de espacio, la juez ha restringido el acceso a público y prensa.

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