Protestas en Egipto
Numerosos manifestantes rezan el el puente Kasr el Nil durante una protesta en El Cairo, Egipto. EFE/AHMED KHALED

El ministro de Defensa egipcio, Abdel Fatah el Sisi, ha advertido de que la crisis que vive el país puede llevar al colapso del Estado. Así lo ha asegurado durante un encuentro con estudiantes de una academia militar, según informó el portavoz de su departamento, Ahmad Mohamed Ali.

"La continuación del conflicto entre las distintas fuerzas políticas y sus discrepancias sobre la administración de los asuntos del país puede llevar al colapso del Estado y amenaza el futuro de las próximas generaciones", dijo El Sisi, que es también comandante en jefe de las Fuerzas Armadas egipcias.

El ministro afirmó, además, que "los desafíos y los conflictos políticos, económicos, sociales y de seguridad que afronta Egipto en la actualidad suponen un amenaza verdadera para la seguridad y la unidad del país". "La continuación de esta escena sin que sea resuelta por todas las partes llevará a consecuencias graves que influirán en la estabilidad", apuntó El Sisi.

Ante este panorama, aseguró que las Fuerzas Armadas permanecerán como "la columna fuerte sobre la que se basa el Estado egipcio". En ese sentido, el despliegue del Ejército en las provincias de Port Said y Suez (noreste) "tiene el objetivo de proteger objetivos cruciales y estratégicos del Estado, sobre todo el canal de Suez, que nunca permitiremos que sea tocado", destacó El Sisi.

Y reconoció que las Fuerzas Armadas afrontan un problema a la hora de no interferir en el derecho de los ciudadanos a manifestarse y proteger a su vez las instalaciones "cruciales" que afectan a la seguridad nacional. Eso requiere, en su opinión, que las protestas sean pacíficas para evitar la violencia.

El lunes, la Cámara alta del Parlamento, que ha asumido todo el poder legislativo por la disolución de la Cámara baja, aprobó un proyecto de ley presentado por el Gobierno, que autoriza al Ejército a velar por la seguridad y a detener a civiles.

Tranquidad en Tahrir

Por otro lado, la tranquilidad ha vuelto a primera hora de este martes a la plaza Tahrir y sus inmediaciones, en el centro de El Cairo, tras enfrentamientos del lunes entre manifestantes y policías, que causaron decenas de heridos.

La plaza ha sido abierta parcialmente al tráfico de vehículos y muchos vendedores ambulantes han regresado al lugar, informó la agencia de noticias estatal egipcia, Mena. 

El lunes, los choques entre manifestantes, que arrojaban piedras y cócteles molotov, y la policía, que respondió con gases lacrimógenos, se concentraron junto a la sede de la Liga Árabe, en una de las salidas de Tahrir, y la Cornish, junto al río Nilo.

Los manifestantes consiguieron arrebatar dos vehículos a la policía, uno de los cuales lo trasladaron a la plaza para quemarlo. Mientras, en el Palacio Presidencial de Itihadiya, en el barrio cairota de Heliópolis, también ha vuelto este martes la calma y apenas hay manifestantes. En Alejandría, continúa la tensión ya que los manifestantes han cortado la circulación de trenes.