Munch y su paisaje en la playa
La obra que será devuelta se llama 'Paisaje Marítimo con luna'

Un cuadro del expresionista noruego Edvard Munch ha sido devuelto hoy a los descendientes de una nieta de Gustav Mahler, Alma, que se desprendió de él tras exiliarse por el nazismo en 1940.

La pintura de Munch ha sido reclamada por los Mahler desde la II Guerra Mundial

La Galería Austríaca, aún cuando se desprende de una de sus obras más valoradas, considera "justa" la restitución de la obra a su propietaria original.

La pintura, llamada Paisaje marítimo con luna, se la regaló el arquitecto Walter Gropius a su esposa Alma por el nacimiento de una de sus hijas, en 1916.

El cuadro tiene historia

En 1937, tras casarse en terceras nupcias con Werfel, Alma Mahler dejó en depósito el cuadro a la Galería Austriaca, de titularidad estatal. Alma Mahler era la nieta del compositor post-moderno Gustav Mahler .

En 1939, Alma y su esposo (que ya no era Gropius, sino el escritor Franz Werfel) huyeron de la persecución nazi hasta exiliarse en Estados Unidos. Desde allí, en 1953, Alma intentó recuperar el cuadro que su padrastro había vendido en 1940 a la Galería Austriaca, por valor de 7.000 marcos.

Moll se había convertido en simpatizante del nazismo.

El padrastro de Mahler vendió el cuadro tras hacerse simpatizante del nazismo

La venta se produjo sin el consentimiento de Mahler y sin que ésta estuviese al corriente de las operaciones de su padrastro.

Tras varios intentos por recuperar la obra de arte, Alma Mahler murió en 1962 sin recuperar el cuadro, pese a varias reclamaciones.

Según Alfred Noll, abogado de la familia, "esto demuestra que Austria sólo reacciona bajo enorme presión internacional. Los herederos de Mahler no han dado su brazo a torcer, y el éxito que han tenido les ha dado razón. No son tan afortunados quienes no tienen tanto aguante, ya sea por falta de nervios, de dinero, o porque se han vuelto ya muy viejos".

Más devoluciones

No es la primera obra de arte que devuelve la Galería Austríaca. Según informa el diario El País , la institución ha tenido que despedirse de parte de su valiosísima colección para devolver obras de arte a sus antiguos propietarios, saqueados directa o indirectamente bajo el nazismo.

"Sí, se podría decir que estamos tristes", admite el portavoz del museo, Klaus Pokorny, "o, mejor dicho, pensativos, pues notamos que hemos perdido un tesoro. Pero las obras no son nuestras y está bien que se devuelvan".

Las restituciones continúan, y amenazan al rico patrimonio artístico que Austria ganó gracias al expolio nazi.