Futbolistas: antes un gol que una baja de paternidad

  • Pocas horas después de que naciera su primer hijo, Gerard Piqué se vestía la camiseta de entrenamiento para prepararse para el encuentro contra el Málaga.
  • Según los clubes de fútbol, las bajas paternales son "raras" en el sector.
Gerard Piqué celebra su gol al Málaga con un gesto dedicado a su hijo recién nacido.
Gerard Piqué celebra su gol al Málaga con un gesto dedicado a su hijo recién nacido.
EFE

Gerard Piqué confirmaba el miércoles la buena nueva. Su pareja, la cantante Shakira, había dado a luz por la noche al primer hijo de ambos y tanto la madre como el niño, llamado Milan, se encontraban "muy bien".

Unas horas más tarde el jugador del Barça retomaba sus entrenamientos y al día siguiente, el  jueves, se enfrentaba al Málaga en su campo logrando, además, un gol que dedicó a su nuevo retoño.

¿Sorpresa? Ninguna. La probabilidad de que Piqué fuera convocado a ese partido era "muy alta", coincidían varios periodistas deportivos. Que, en cambio, el defensa del F.C. Barcelona tomara la decisión de no jugar para disfrutar de su permiso de paternidad, era algo "inimaginable".

"¿Bajas paternales? No constan"

En el departamento de comunicación del Barça admiten que el hecho de que un jugador se acoja a su derecho a disponer de unos días libres tras haber sido padre es "muy poco habitual". De hecho, no recuerdan, a bote pronto, ningún caso que se haya producido en los últimos años.

Tampoco a los portavoces del Real Madrid les resulta fácil mencionar un ejemplo. Ni a los del Rayo Vallecano. Ni a los del Depor. "No nos consta", aseguran.

Sin embargo, el régimen de los futbolistas en cuanto a este tipo de permisos "se rige por el Estatuto de los Trabajadores", señala Juanjo Montaner, responsable de Prensa de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), organismo que vela por los derechos laborales de los deportistas. Eso significa que los jugadores que acaban de tener un hijo están amparados por ley para ausentarse del trabajo sin perder remuneración durante un total de 15 días: el del parto, el siguiente y otros trece días ininterrumpidos.

Lejos de solicitar el permiso por paternidad, los futbolistas viven partos, postpartos e, incluso, sepelios sobre el terreno de juego, pegados a un balón.

La dedicación de goles, copas, piruetas o triunfos al recién nacido parece ser el método preferido de los profesionales de primera división para dar la bienvenida a su prole al mundo. Así, Leo Messi homenajeó a su pequeño Thiago un día después de su nacimiento peleando contra el Celta de Vigo con unos botines en los que miles de espectadores pudieron leer el nombre de su hijo. También desoyó la semana siguiente el ruego socarrón del entrenador del Mallorca, Joaquín Caparrós, para que se quedara en casa a cuidar de su bebé en vez de viajar a Palma para golear a sus chicos.

Ante las televisiones del todo el país, el pasado mes de abril y tres días después del nacimiento de su hija, el centrocampista del FC Barcelona Andrés Iniesta participaba en el encuentro de cuartos de final que enfrentaba a su equipo contra el Shakhtar Donetsk, y dedicaba el punto que marcaba en el primer minuto de partido a su bebé Valeria. También los guardametas Víctor Valdés y José Manuel Pinto han sido protagonistas de ese baby boom sin parones laborales que vivió el club barcelonés en 2012 y que continúa ahora con Piqué y, próximamente, lo hará con Pedro Rodríguez y David Villa.

Definitivamente, el campo tira mucho. "La naturaleza de los deportistas es competitiva. Entrenan y se sacrifican todo el año para llegar a la competición, viven para ello. El aliciente del futbolista no es faltar a un encuentro, sino homenajear a su hijo desde el césped y, si puede, dedicarle un gol, que es lo más sagrado", reflexiona Rafael Carpacho, responsable de Prensa del Deportivo de la Coruña. Las bajas de 15 días están descartadas: "El fútbol es un trabajo físico, dos semanas de baja supondrían un transtorno terrible para la buena forma del deportista".

Pero podría haber otros motivos: "Los futbolistas no tienen contrato indefinido. Están sometidos continuamente a exámenes de rendimiento, de los que depende su renovación. Hay mucha presión. Disfrutar del permiso que les corresponde atentaría contra su futuro. Durante tres años podrían tener tres hijos y disfrutar, legalmente, de sus respectivas bajas. Pero después de eso nadie les iba a fichar", opina el representante y experto deportivo José Antonio Martín, alias Petón, que insiste en que desconoce las razones "objetivas" y que él solo habla de las "subjetivas".

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