Prima de riesgo
Paneles informativos de la Bolsa de Madrid que muestra las tendencias de las primas de riesgo europeas. EFE

El Tesoro Público ha vuelto a superar con éxito este jueves una nueva prueba en los mercados al colocar 4.505 millones de euros en bonos y obligaciones, ligeramente por encima de lo previsto, y a tipos más bajos que en la anterior ocasión.

En concreto, el organismo ha vendido 2.409 millones en bonos con vencimiento a 31 de octubre de 2015, con una demanda que ha superado en 2 veces lo colocado (4,8 veces en la anterior ocasión). El interés medio de estos bonos ha bajado del 3,358% registrado en diciembre al 2,713%. Tras la subasta, la prima de riesgo se sitúa en torno al umbral de los 343 puntos básicos.

Además, el Tesoro ha emitido 1.584 millones en bonos con vida hasta el 31 de enero de 2018. En este caso, las peticiones han superado en 2,3 veces lo colocado (2,6 veces el pasado 10 de enero) y el interés medio ha pasado del 3,988% al 3,770%.

Finalmente, el organismo ha colocado 512 millones en obligaciones con cupón del 4,70% y vencimiento a 30 de julio de 2041. Las peticiones del papel a más largo plazo han superado en 2 veces lo vendido (2 veces en la anterior ocasión) y el interés medio se ha situado en el 5,696% frente al 6,002% de la última vez.

En cualquier caso, el organismo ha superado con éxito la tercera prueba del año en el mercado, tras aprobar con nota las subastas anteriores. En lo que va de mes, el Tesoro ha colocado ya más de 16.000 millones de euros.

El Tesoro ha empezado con buen pie un año en el que tendrá que realizar una emisión bruta de entre 215.000 millones y 230.000 millones, dependiendo de la adhesión de las comunidades al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) a lo largo del ejercicio.

Confianza de los mercados

Por su parte, el Banco Central Europeo (BCE) destaca este jueves en su boletín mensual que la confianza de los mercados financieros ha aumentado "de forma significativa" y algunos indicadores coyunturales se han estabilizado, aunque en niveles reducidos.

El BCE prevé que "más avanzado 2013 debería comenzar una recuperación gradual, a medida que la orientación acomodaticia de la política monetaria, la sustancial mejora de la confianza de los mercados financieros y la menor fragmentación empiezan a mostrar su efecto sobre la demanda interna privada".