Subasta con sabor español
Dos operarios cuelgan en la pared el cuadro Pescadores valencianos, de Joaquín Sorolla, que la casa Sotheby's ha presentado en Madrid y que subastará en Londres junto a otras obras de pintores españoles. J.J. Guillén / EFE

No se puede hablar de expolio, porque la venta de arte antiguo español en el extranjero está regulada, pero la crisis está provocando una cierta pérdida en el patrimonio privado artístico nacional. Las operaciones de venta en el extranjero han crecido un 13% en el último año, un 25% desde 2010, según datos del Instituto de Comercio Exterior (ICEX).

"Lo que más se solicita son permisos para exportar numismática [monedas], pintura, mobiliario y artes decorativas, y en cuarto lugar, escultura", explica a 20 minutos Carlos González-Barandiarán, secretario de la Junta de Calificación de Bienes del Ministerio de Educación y Cultura, un comité de expertos que asesora sobre qué obras se pueden vender en el extranjero y cuáles no.

Estamos en crisis y se exporta más Cultura otorga un permiso de exportación a las obras privadas que tengan entre 50 y 100 años de antigüedad y cuyo valor supere los 15.000 euros si son grabados, los 50.000 si son esculturas y los 150.000 si son pinturas. Las de más de 100 años necesitan permiso independientemente de su valor. Entre enero y octubre de 2012 (últimos datos), Cultura  ha recibido solicitudes de exportación de obras por valor de 240 millones.

El Ministerio reconoce que no tiene datos de años anteriores: "En 2012 se ha implantado un sistema informático que nos permite conocer este dato, pero no el de otro años. Nuestro compromiso es poder evaluar año tras año este movimiento del arte y darlo a conocer". Y en el ICEX admiten que la exportación de obras de arte no tiene un plan sectorial concreto, aunque sus datos revelan que casi 2.000 propietarios realizaron en 2012 operaciones de venta en otro país, 400 más que hace dos años. Sus ventas supusieron 77 millones de euros, un 38% más que en 2011. "Estamos en crisis y se exporta más", explica Antonio Rodríguez Bernal, abogado experto en patrimonio histórico.

Falta de liquidez

El letrado reconoce que cada vez más gente dueña de arte se interesa por los requisitos para venderlo en el extranjero, y que además la falta de liquidez del Estado hace que Cultura no pueda hacer contraofertas para que este patrimonio no salga del país. Y es que el Estado tiene dos maneras de evitar la pérdida de obras de arte.

Las obras más caras de españoles se venden fuera Una, declararlos Bien de Interés Cultural (BIC) cuando  la solicitud de venta llega a la Junta de Calificación o comprar la obra por el precio que piden los solicitantes del permiso. "El dueño marca el precio y hace una oferta irrevocable. El Estado tiene tres meses para hacer una contraoferta. Y la crisis ha hecho que el Estado ya no haga tantas contraofertas como antes", afirma Rodríguez Bernal. "El valor de un bien privado lo pone el propietario, por tanto no equivale a una pérdida de patrimonio cultural, ya que no significa que todos los objetos a los que se ha concedido permiso se hayan vendido luego en el extranjero o que lo hayan hecho por el precio en que se valoraron en la solicitud", aseguran por su parte en la Junta.

Al margen de los propietarios privados que intentan sacar rédito a las obras de su poder, otro mercado distinto es el de galerías y casas de subastas, donde se trabaja con obras no muy antiguas. De hecho, no necesitan pedir permiso de exportación ante Cultura los bienes que tengan menos de 50 años, tanto de autores vivos como ya fallecidos. Este mercado movió en 2011 (últimos datos) 300 millones. "Las obras más caras de españoles se venden fuera. El mercado extranjero representa el 97% en términos de valor del total de las obras de artistas españoles vendidas", explica la Fundación Arte y Mecenazgo.

EE UU, Suiza y Brasil

España está, por el valor de sus exportaciones, en el séptimo lugar de la UE. Si, por ejemplo, en 2002 Rusia y Japón eran los principales destinatarios de los artistas españoles que vendían fuera, ahora el mercado principal lo conforman Estados Unidos, Suiza y Brasil. Desde 2005 ha crecido la venta a países fuera de la UE.

La exportación

  • Quién lo decide: La Junta de Calificación de Bienes, un órgano consultivo formado por 22 miembros, asesora al Ministe-rio de Educación y Cultura sobre qué bienes y obras pueden salir de España.
  • Criterios: Las obras que solicitan exportación se exa- minan una a una. Lo único que se persigue es la protección del patrimonio español y que no se produzcan pérdidas irreparables por la salida de obras.
  • Inexportables: Los que han sido declarados Bien de Interés Cultural (BIC) son inexportables. También los de instituciones eclesiásticas, los que tiene titularidad pública y pertenecen a Patrimonio Nacional y Arqueológico.
  • Tasa: Los permisos de exportación solo llevan una tasa si el destino es un país no miembro de la UE. No se paga tasa si la exportación es temporal. Tampoco los que tengan un valor inferior a 6.000 euros.
  • Precio: Entre un 5 y un 30% del valor de la obra. Una obra valorada en 10.000 euros, por ejemplo, pagará una tasa de 700.