Un escolta musulmán de Tony Blair denuncia a Scotland Yard por despedirlo, alegando discriminación

  • Sus dos hijos van a una mezquita investigada.
  • Farooq ha demandado a Scotland Yard.
  • Su condición y circunstancias podría haber incomodado a los agentes secretos de EEUU que trabajan con los británicos.
Tony Blair responde a las preguntas de los periodistas en su habitual rueda de prensa mensual en Downing Street
Tony Blair responde a las preguntas de los periodistas en su habitual rueda de prensa mensual en Downing Street
REUTERS

Un policía británico del servicio de protección de altos dignatarios, incluido el primer ministro, Tony Blair, ha demandado a Scotland Yard por despedirle, aduciendo que representa "un riesgo para la seguridad", según informaba el martes el diario The Independent.

Amjad Farooq, de 39 años, padre de cinco hijos y miembro del Grupo de Protección Diplomática SO16, fue despedido porque dos de sus hijos frecuentan una mezquita asociada con un clérigo islamista al que la policía relaciona con un grupo sospechoso de actividades terroristas, según el periódico.

El funcionario fue informado de que su presencia podía molestar a los servicios secretos de Estados Unidos que trabajaban con esa unidad dedicada a la protección diplomática.

Una portavoz de Scotland Yard ha confirmado que el escolta había presentado una demanda judicial contra ese cuerpo, al que acusa de "discriminación por raza y fe religiosa".

Los agentes de seguridad, revisados con lupa

El mes pasado se prohibió a otro agente de la Policía Metropolitana, Alexander Basha, proteger la embajada israelí en Londres por sus conexiones familiares con el Líbano.

Farooq era un experto en armas de fuego que trabajaba para la Policía del Condado de Wiltshire antes de ser traslado al Grupo de Protección Diplomática, cuyos miembros son sometidos a un examen de seguridad.

Scotland Yard comunicó al policía que tenían pruebas para apartarle de ese grupo y se refirió concretamente al hecho de que dos de sus hijos, de 9 y 11 años, frecuentasen la mezquita local, asociada a un imán del que la policía sospechaba que tenía vínculos con un grupo extremista islámico.

Ofensa para los musulmanes británicos

"Vivimos en una sociedad en la que es posible señalar a un musulmán en el extranjero, asegurar que tiene armas de destrucción masiva y que presenta un riesgo para la seguridad nacional sin que nadie se haga preguntas" dijo el abogado de Farooq, Lawrence Davis, del bufete "Equal Justice".

Quienes nos protegen señalan con el dedo a los musulmanes británicos sin darles tiempo a demostrar su inocencia

"Ahora, quienes nos protegen se atreven incluso a señalar con ese mismo dedo a los musulmanes británicos, a los que se declara culpables por asociación. Se declara que son culpables sin darles tiempo a demostrar su inocencia. Esto cada vez se parece más a una caza de brujas", añadió el letrado.

El secretario general adjunto del Consejo Islámico de Gran Bretaña, Inayat Buglawala, dijo que lo ocurrido a Farooq "no constituye sorpresa alguna para muchos musulmanes británicos: la insinuación y la difamación sustituyen cada vez más a las pruebas cuando se trata de culpar a un musulmán".

Por su parte, Ghayasuddin Siddiqui, dirigente del Parlamento Musulmán Británico, calificó lo ocurrido de "peligroso precedente" y dijo que "hay que tener mucho cuidado cuando no hay pruebas directas y sobre todo cuando la acusación está relacionada con los hijos de una persona".

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