Los trabajadores de la fábrica de Roca de Alcalá de Guadaíra (Sevilla) han anunciado que recabarán apoyos entre todos los partidos presentes en el Ayuntamiento de Alcalá y entre la Junta de Andalucía, pero piden que no haya "batallas partidistas" entre las diferentes formaciones políticas, tras lo que han lamentado las ayudas públicas concedidas desde el Estado a dicha empresa y ha recordado que varias entidades le concedieron un crédito sindicado "que después se destinó a inversiones fuera de España".

Fuentes del comité de empresa han indicado a Europa Press que Roca "ha recibido ayudas del Estado, no de la Junta de Andalucía", aunque no supieron precisar cantidades, tras lo que sí han indicado que hace dos años la empresa "pidió 389 millones de euros en créditos sindicados, a varios bancos, para su programa de inversiones, pero ese crédito premiado, desde la intervención en la banca por parte del Estado lo pagamos realmente todos los españoles".

Han agregado que encima ese crédito "se destinó a hacer inversiones fuera de España, y en concreto este año se ha comprado una nueva planta en Brasil, por valor de 35 millones de euros". "El dinero de todos los españoles se ha ido a Brasil", han lamentado.

"Se ha registrado una deslocalización de la producción, pues no se traslada la producción a otra comunidad sino que no sabemos adonde irá esa producción", han agregado las fuentes, quienes precisan que la fábrica andaluza "es la única que fabrica cisternas de toda España".

Por ello, lamentan que "hay determinadas inversiones en Roca que se han utilizado para instalarse fuera del territorio español, y que han sido sufragadas con dinero público".

La más rentable

Asimismo, aseguran que la planta de Alcalá de Guadaíra "es la que posee mayor rentabilidad", toda vez que en materia de productividad "la planta andaluza sale con mucha ventaja respecto al resto de plantas", de forma que "no serán motivos económicos los que impulsan al cierre de la planta alcalareña, sino que habrá otros motivos". "Sus argumentos son falsos y no se sostienen", agregan.

Las fuentes lamentan que la empresa "no nos facilita ningún dato, a pesar de que llevamos desde hace tres años pidiendo el volumen de stock, no nos dan ninguna cifra".

Además, indican que el segmento de producción de la planta de Alcalá de Guadaíra eran productos de gama media o alta, destinados a exportación, mientras que las piezas baratas que se venden en España proceden de Marruecos o China".

Búsqueda de apoyos

Los trabajadores, que piden paralizar el período de consultas que se debe abrir tras el anuncio de ERE, asimismo empezarán a buscar y recabar apoyos tanto en el Ayuntamiento como en la Junta.

En ese sentido, critican que el alcalde de Alcalá, Antonio Gutiérrez Limones, "haya empezado a hablar por su cuenta y empiece a jugar a la política" y han dejado claro que no quieren "ninguna pelea entre partidos, sino soluciones; con batallitas sobre quien la tiene más larga no vamos a conseguir soluciones para familias que se pueden quedar debajo de un puente".

Por ello, pretende reunirse con la corporación "en su conjunto" y posteriormente con la Junta de Andalucía, de manera que "a todos le pediremos la implicación de todo el mundo en salvar el centro de Alcalá de Guadaíra".

"Roca ha mentido y no ha cumplido sus compromisos de mantener la planta de Alcalá", han agregado las fuentes, quienes aseguran que "ya se registró un ahorro considerable con los 700 despidos en 2010 y encima desde entonces se ha reducido bastante la masa salarial".

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