El vicepresidente económico del Govern, Josep Ignasi Aguiló, ha echado la culpa al anterior Govern de la mitad de los parados que hay actualmente en Baleares, al tiempo que ha destacado como dato "bueno" que en el último año se haya logrado bajar en 1.000 personas el número de desempleados en las Islas Baleares.

"A día de hoy, el número de parados en Balares se eleva a 96.000, frente a los 48.000 que había cuando ustedes accedieron al Gobierno. Pero lo bueno es que en el último año hemos bajado en 1.000 parados, una cifra pequeña, pero muy diferente a los 49.000 parados que ustedes se pueden apuntar", ha indicado Aguiló durante el segundo día de Pleno de debate de los Presupuestos de la comunidad autónoma para 2013, relativo a las enmiendas mantenidas a Vicepresidencia Económica, de Promoción Empresarial y de Ocupación.

El diputado del grupo socialista Marc Pons ha tachado de "trampa" las cifras relativas al desempleo apuntadas por Aguiló, dado que, según ha dicho, "no es la misma situación" la que había en 2007 que la de 2011, mientras que el portavoz del PSM-IV-ExM, Biel Barceló, le ha recordado que desde que el PP entró en el Govern -en julio- el incremento del desempleo interanual ha sido constante, a excepción del último mes "en el que se ha equilibrado un poco".

Con todo, Aguiló se ha mostrado convencido de que la crisis "tiene solución" y ha explicado que ésta pasa "por hacer las reformas necesarias y poner las bases para que haya una salida" a la actual situación. "La responsabilidad es especialmente importante, el proceso de cambio está en marcha, y la única manera de afrontarlo es reconociendo la realidad", le ha recordado a la oposición.

Tanto el diputado socialista como el nacionalista han criticado la aprobación de nuevos impuestos previstos para el año que viene. Pons ha censurado que "suban de forma injusta los impuestos que gravan sobre el consumo, y se recorten los servicios más básicos de los ciudadanos", mientras que Barceló, por su parte, ha remarcado que el PP ha incumplido su promesa de no subir impuestos y ha creado varios nuevos - que gravan a las grandes superficies comerciales, el canon de agua y el impuesto sobre envases -que "en realidad acabarán pagando los consumidores", ha asegurado.