Torre Foster
A la derecha, torre en la Castellana diseñada por Norman Foster. EFE /ARCHIVO

La excúpula de BFA-Bankia dirigida por Rodrigo Rato incurrió en un gasto de 19 millones de euros para un proyecto que pretendía abandonar sus sedes centrales –en la madrileña calle Celenque y la Torre Kio– y trasladarlas a la torre diseñada por Norman Foster, en el paseo de la Castellana. El proyecto, aparcado tras la nacionalización del banco en mayo de 2012, se había presupuestado en un total de 41,2 millones, tal como reflejan las actas del consejo de administración celebrado el 21 de noviembre de 2011, y a las que ha tenido acceso 20 minutos.

En total, el plan preveía ocupar 25 plantas  y dejar desocupadas otras nueveEl equipo de Rato proponía a los consejeros actualmente imputados "concentrar" todos los servicios en la nueva torre debido a un "exceso" de capacidad de unos 59.000 metros cuadrados, así como para poner en valor "el resto de edificios en Madrid"; optaba además por alquilar el edificio de la Torre Kío, después de que la venta del mismo a lo largo de ese año quedara desierta.

En total, el plan preveía ocupar 25 plantas –tres para la dirección, 19 de oficinas, sala de reuniones, cafetería y auditorio– y dejar desocupadas otras nueve. Cada nueva planta que se quisiera sumar a las previstas supondrían un coste de adecuación de 735.000 euros, tal como consta en las actas de BFA-Bankia.

Pese al importante desembolso aprobado entonces —"descomunal", tal como opinan fuentes conocedoras del sector financiero a 20 minutos- la dirección de —BFA-Bankia vislumbraba un "ahorro económico" si emprendía esta mudanza, finalmente frustrada tras la llegada al poder de José Ignacio Goirigolzarri de la mano del FROB.

¿Está o no en venta?

Actualmente la torre Foster –el edificio más alto de España, con 250 metros y 45 plantas– se mantiene con un uso minoritario, a la espera de que algún inversor realice una oferta por el mismo, si bien "nunca se ha dicho oficialmente que estuviera en venta", tal como reconocen fuentes financieras a este diario, que estiman que la actual dirección de BFA-Bankia "no tiene prisa por vender".

Nunca se ha dicho oficialmente que estuviera en ventaY es que la torre está suscitando mucho interés entre los inversores inmobiliarios, "pero se están recibiendo ofertas demasiado bajas", recalcan fuentes del sector. Fue Caja Madrid, durante la presidencia de Miguel Blesa, la que compró en 2007 este inmueble singular a Repsol por unos 815 millones.

"Los precios del metro cuadrado desde entonces han caído al menos la mitad", indica el experto inmobiliario José Luis Ruiz Bartolomé. Por eso, una hipotética venta del mismo ahora conllevaría un fuerte descuento y las consiguientes pérdidas. "Si encima lo vendes vacío se depreciaría aún más", recalca.