Los vecinos de Villalba de los Alcores han dicho 'no' a una serie de obras planeadas por Desarrollos Naturales Siglo XXI, que contaban con la bendición de la corporación municipal (del PSOE), pero con la desaprobación del pueblo.

Estaba prevista la construcción en el municipio de un hotel de cinco estrellas con un campo de golf de seis hoyos, un campo de equitación y un coto de caza mayor, pero la votación en referéndum ha ha cerrado las puertas a cualquier negociación al respecto entre los promotores y el Ayuntamiento.

Los concejales del ayuntamiento (tres del PSOE y tres del PP) decidieron convocar el referéndum al verse sobrepasados por la repulsa del pueblo a las obras.

Según informa El Norte de Castilla , en la votación que tuvo lugar el domingo se planteó la pregunta «¿Daría usted el visto bueno a que el Ayuntamiento se siente a negociar con la empresa Desarrollos Naturales Siglo XXI?».

De los cuatrocientos que integran el censo electoral votaron 265 y 180 respondieron 'no'.

Las polémicas obras

La empresa había presentado la iniciativa ante un centenar de vecinos del municipio veinte días antes de las votaciones, tan solo unas semanas después de informar al Ayuntamiento. Al ver la respuesta, la corporación municipal aprobó por unanimidad la consulta popular, para la cual preparó al censo con el envío de cartas a domicilio explicando las obras.

La empresa preveía pagar 12.000 euros por hectárea a los propietarios

Además de comprar las 50 hectáreas necesarias para hacer realidad el complejo, Siglo XXI pretendía alquilar otras 400 para transformar el actual coto de caza menor en mayor.

La propuesta inicial de la empresa era la de pagar 12.000 euros por hectárea a los propietarios de parcelas próximas al casco urbano que luego se permutarían con el Ayuntamiento por el suelo público del monte Común, aunque también apuntaban la posibilidad de comprar directamente al municipio las parcelas objeto de deseo.

El alcalde defiende la limpieza de sus actos

Emiliano Rico, alcalde de Villalba de los Alcores, convocó el referéndum para que no hubiese ninguna sombra posible que relacionara la aprobación de las obras con los casos de corrupción urbanística que se dan en otros municipios.

En una entrevista , el alcalde afirma que "con esto del urbanismo ahora parece que todos metemos la mano en el saco, pero este no es mi caso, ni mucho menos". Rico confiesa sentirse mucho más tranquilo desde el domingo, pese a que le parecía un buen proyecto para el pueblo.

Sin embargo, considera que "en municipios pequeños el Ayuntamiento debe contar con el pueblo, con los vecinos, porque yo no voy a estar siempre en el cargo y mis decisiones pueden ser erróneas".