El presidente ejecutivo de ThyssenKrupp Elevator en el Sur de Europa, África y Oriente Medio, Ramón Sotomayor, ha destacado este martes en Gijón que la constructora OHL les ha adjudicado un proyecto, para la división de escaleras, que es para hacer la línea de metro de Estambul, que va por debajo del Bósforo, que se llama el proyecto del Marmaray.

Las fábricas asturianas trabajarán también en otros dos proyectos para los aeropuertos de Izmir en Turquía y el de Medina en Arabia Saudí, que darán carga de trabajo hasta 2014 y entre los tres superan los 50 millones de euros. Así lo ha indicado tras el acto de homenaje al fallecido José Luis Álvarez Margaride, fundador del Grupo, con el descubrimiento de la placa de la calle que lleva su nombre.

Sotomayor ha resaltado que las plantas asturianas de la compañía han hecho un año "muy bueno". Ha destacado que la base industrial de Asturias consigue competir en el mundo y se ha pasado de tener unas fábricas que aportaban sus productos al mercado nacional, a ser netamente exportadoras. A su juicio, la capacidad de las fábricas asturianas están cubiertas gracias a la exportación y también a su capacidad de competir.

Por este motivo, ha remarcado que estarán contentos si pueden mantener los niveles de este año en 2013, algo de lo que se ha mostrado convencido. De hecho, ha incidido en que para ellos el año ya ha empezado -cerraron el ejercicio a finales de septiembre_y tienen una perspectiva "buena". "Hablar de crecimiento me parece ya demasiado optimista", ha matizado.

Ha ahondado en que a pesar de que en España ha sido un año difícil, se han defendido. Para él, ha sido un buen año y también de transición para buscar nuevos mercados y de estructuras de negocio, ya que el mercado español está cambiando.

Sotomayor ha precisado que aunque las cuentas del Grupo, dadas a conocer este lunes, han sido en general malas, estos datos han venido afectados por unas inversiones malas en EEUU, donde fue necesario hacer un ajuste del balance de casi 4.000 millones de euros negativos. Esto supone que las cifras se han visto afectadas por una serie de inversiones hechas en el pasado.

Conflictividad laboral

Preguntado por la conflictividad laboral, ha señalado que el verano pasado tuvieron una huelga que finalmente se resolvió con un acuerdo con el Comité de Empresa y la firma de un convenio colectivo "satisfactorio" para las dos partes y que afronta los retos del futuro que, para él, son dos: una contención salarial y una flexibilidad laboral, ambas necesarias. Ha visto necesario para el futuro tener "una paz social" de forma que las fábricas se puedan dedicar a producir y generar empleo y soluciones para otros mercados.

En cuanto al homenaje, ha destacado que para Thyssenkrupp Margaride ha sido una persona fundamental para lo que es el Grupo hoy. Es más, ha resaltado que el éxito del Grupo pasa por Asturias y por la persona de Margaride. Ha agradecido que se reconozca con este acto a alguien que construyó un Grupo alemán en España con un éxito que aún hoy está vigente, y del que Asturias es una parte fundamental.

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