Los cargos públicos y dirigentes políticos de Izquierda Unida en Castilla-La Mancha no van a participar en ninguno de los actos convocados en Castilla-La Mancha con motivo del XXXIV aniversario de la Constitución por el "continuo incumplimiento de los principios y valores básicos de la Carta Magna, que ha pasado a ser una norma fundamental devaluada y convertida en papel mojado".

En un comunicado la federación de izquierdas ha lamentado que "no se cumplen derechos sociales y civiles recogidos en la misma, como el derecho al trabajo, con la tasa de paro existente, ni derecho a la vivienda, violentado por los desahucios, ni el interés general, pues sólo prima el de los mercados".

Del mismo modo consideran que la igualdad de acceso a la Sanidad, a la Educación, a la protección social de colectivos sensibles, como los dependientes, la tutela judicial efectiva, y otros muchos principios "están siendo arrasados por la lógica del mercado y la privatización, todo es negocio y mercado, la Constitución también".

Además Izquierda Unida considera que la reforma constitucional del 2011, pactada por PSOE y PP, supuso "la perversión del orden constitucional, sacrificando la cohesión social y territorial, por la prioridad absoluta de pagar primero a la Banca y una deuda en gran parte ilegítima, pues buena parte de ella es fruto de la corrupción y la especulación financiera contra nuestra deuda soberana, un ataque especulativo amparado y justificado desde los Gobiernos".

Por todo ello desde Izquierda Unida de Castilla-La Mancha consideran un "ejercicio de hipocresía política absoluta pisotear la Constitución 364 días al año, romper con el consenso constituyente en aras de los intereses de los especuladores financieros, y el día 6 de diciembre poner en valor una Carta Magna absolutamente devaluada".

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