Solar en la UVA de Hortaleza
Una vivienda en proceso de derribo en la UVA de Hortaleza (Madrid). JORGE PARÍS

Juan Carlos era todavía un niño cuando el Ivima (Instituto de la Vivienda de Madrid) planeó la reforma de su barrio, la UVA de Hortaleza. En 1994 la Comunidad se comprometió a derribar las antiguas viviendas, muy deterioradas, y a realojar a los vecinos en pisos de nueva construcción. Pero Juan Carlos tiene ya 30 años y su barrio sigue empantanado.

"¿Que cuándo van a acabar el realojo? Es la gran incógnita. Primero dijeron 2002, luego 2012, ahora la nueva promesa es finales de 2015 o  2016. Ya veremos", apunta Juan Carlos García, vocal de la asociación de vecinos del barrio.

La UVA (Unidad Vecinal de Absorción) se construyó en 1963 para acoger a los desalojados de los poblados de Ventas y La Elipa, que estorbaban para la ampliación de la M-30. A principios de los 90, el barrio estaba degradado urbanística y socialmente (con infraviviendas que amenazan ruina, drogadicción y envejecimiento). Para solucionarlo, la Comunidad decidió demoler los bloques y rehabilitar la zona.

Nadie hace reformas en casa porque no saben cuánto tiempo vivirán allí"Es un barrio con gente muy mayor; seguramente muchos morirán antes de que les den su nueva casa", lamenta José Manuel Cáceres, presidente de la asociación vecinal. Además, el retraso no hace más que agravar la decadencia de las viviendas: "La gente no hace reformas en su casa. No pintan las rejas, ni arreglan las tuberías ni la luz. Nadie se mete en obras porque no saben cuánto tiempo van a estar viviendo allí", apunta Cáceres.

El último plazo de finalización dado por la Comunidad era 2012. Pero a falta de un mes para acabar el año, ya es materialmente imposible cumplirlo. En dos décadas, el Ivima ha entregado 598 viviendas. Actualmente, se están construyendo o están a punto de iniciarse otros 245 pisos; mientras que hay otros 272 proyectos de viviendas pendientes de aprobación, según datos ofrecidos en julio por el director general de Vivienda, Juan Van-Halen. En definitiva, queda por realizar casi la mitad del plan.

Casas habitadas por okupas

La Comunidad reconoce la existencia de problemas que "han influido en la agilidad del proceso", en palabras de Van-Halen. Concretamente, nombra las "ocupaciones ilegales". Decenas de viviendas están habitadas por personas sin hogar u okupas. Ellos no tienen derecho a realojo, por lo que  el Ivima está inmerso en procesos judiciales para desalojarlos antes de demoler las casas. "Hasta que no estén todas las viviendas desalojadas no pueden adjudicar las nuevas parcelas. De ahí gran parte del retraso", admite Cáceres. "Pero, mientras, los que sí tenemos derecho seguimos a la espera".

Además de las ocupaciones, la rehabilitación se ha encontrado con otro escollo. Antes del abandono, la UVA de Hortaleza se consideraba un ejemplo de urbanismo. Hasta el punto de que la Unión Internacional de Arquitectos le concedió un premio, al considerarlo una solución «humana» al problema del chabolismo. Pero este premio acabó siendo un regalo envenenado: la Comunidad se vio obligada a conservar parte de sus bloques, lo que ha retrasado aún más la reforma. Finalmente, se respetarán 12 bloques alrededor de la iglesia.

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