Varias lapidaciones de mujeres.
Imágenes de varias lapidaciones, una realidad legal en Irán. 20min

Parisa ejerció la prostitución hasta abril de 2004. Fue por eso por lo que fue detenida en Shiraz, ciudad del sur de Irán.

Parisa podría ser cualquiera de las siete mujeres condenadas a muerte por lapidación en Irán
Parisa se prostituía - defendió entonces - obligada por su marido y por la miserable situación en la que vivía.

Más de dos años después de su detención, Parisa continúa detenida en la prisión de Adelabad de Shiraz. Está acusada de adulterio. La pena: lapidación.

Siete mujeres, condenadas

Parisa es sólo una de las siete mujeres condenadas a muerte por lapidación en Irán. A su historia se unen las de Khayrieh, Malek, Kobra Najjar, Soghra Mola'i, Fatemeh e Iran

Están condenadas por la ley. El artículo 83 del Código Penal iraní estipula que la pena por adulterio con un hombre adulto de una mujer casada es la ejecución por lapidación.

Son todos casos sangrantes denunciados por la ONG pro derechos humanos Amnistía Internacional (AI) que ha puesto en marcha una recogida de firmas que hará llegar al líder de la República Islámica de Irán.

Ha sido el año 2006 el que ha vivido la vuelta de las lapidaciones en el país
En el escrito, AI recuerda al régimen iraní que con estas lapidaciones (forman parte de las 108 ejecuciones en el país sólo en 2006) incumple el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.

Acción contra la lapidación

La recogida de firmas ha colapsado la web habilitada por AI (la ONG ofrece un acceso alternativo) debido a la gran afluencia de internautas dispuestos a unirse a la condena internacional de las ejecuciones por lapidación.

Según los datos de AI, ha sido el año 2006, con el ultraconservador Mahmud Ahmadineyad en la presidencia, el que ha vivido precisamente la vuelta de las lapidaciones en Irán tras una moratotia de cuatro años.

AI ha recogido ya cerca de 200.000 firmas. Los casos de las dos nigerianas Amina Lawal y Safiya Husaini (sortearon la pena tras sendas campañas internacionales de condena) animan a continuar.