Dos representantes de la empresa estadounidense B-Coming, que se dedica resolver problemas de infertilidad y a mediar entre parejas que quieren alquilar un vientre y mujeres que se ofrecen a alquilar los suyos, han estado en España para demostrar a familias española que son una empresa seria, según El País.

Esta firma ofrece mujeres dispuestas a alquilar su vientre para gestar un bebé a través de un catálogo en Internet al cual se puede acceder durante 30 días previo pago de 25 dólares (unos 20 euros).

Las representantes de la compañía visitaron Valencia y Barcelona, y asesoraron a unas 20 parejas con inconvenientes de fertilidad.

El alquiler de úteros es ilegal en España, según la Ley de Reproducción Asistida, pero es una práctica habitual en EEUU, lo que hace que muchas parejas de este país busquen allí una salida.

La empresa ha dicho que decenas de familias españolas han viajado a California, donde tiene su sede, para contratar el útero de una mujer.

La visita de los estadounidenses pretendía explicar a familias interesadas todos los pasos legales y procedimentales necesarios para que esta operación sea exitosa.

Este es un resumen de los mismos:

-Elegir a la gestante (consultando el catálogo en Internet).

-Viajar a Estados Unidos para establecer las condiciones del contrato y firmarlo.

-Pagar entre 80.000 y 90.000 euros.

-Volver a España y esperar hasta que la mujer se ponga de parto.

-Antes de que la gestante dé a luz, los adoptantes van a recoger el bebé a EEUU.

-Para evitar problemas legales al llegar a España, los médicos del hospital certifican la paternidad de la pareja española.

-Registro del neonato en el Consulado de España correspondiente.

Un riesgo muy grande

Mientras la mujer que gestó al bebé no reclame su maternidad, no habría problemas.

Sin embargo, si la mujer se arrepiente y reclama el niño, pudiendo demostrar que lo gestó, la ley española le daría la razón y el contrato quedaría sin efecto.