Una fiesta de Halloween en el recinto Madrid Arena se ha convertido en escenario de una tragedia en la madrugada del 1 de noviembre después de que una avalancha de gente acabase con tres jóvenes muertas y dos en estado crítico. Sin embargo, las reacciones han sido muy diversas. Mientras que los jóvenes que han presenciado lo sucedido han vivido momentos de pánico y enfado contra la organización del evento, muchísimos otros no se han enterado de nada hasta que lo han visto en los medios de comunicación, ya que se decidió continuar la fiesta con normalidad para no desencadenar una situación de caos.

Uno de los jóvenes que acudieron a la fiesta, Álvaro Justribo, de 17 años, ha relatado a 20minutos.es que durante la fiesta se vivieron muchos momentos de gran agobio y pánico debido a la gran cantidad de gente. "Salí con unos amigos a un pasillo exterior para descansar un rato. Era un agobio porque para salir tenías que cruzarte con cientos de personas que venían en dirección contraria. Cuando estábamos fuera, vimos que al fondo venían dos de seguridad sujetando a una chica, un cuerpo que parecía muerto, todo morado y con sangre en la boca. Intentaron reanimarla y luego se la llevaron", explica.

Levantando cadáveres en nuestra cara... increíble "Después, fuimos arriba y nos reencontramos con unos amigos. No nos dijeron nada de ninguna bengala sino que la chica se tropezó y cayó, y como había muy pocas salidas para desatascar la sala, la gente comenzó a pisarla y le pasaron por encima sin poder evitarlo, ya que la gente empujaba en todas direcciones", añade Álvaro. "Dicen que fue horroroso, hubo gente que pensaba que había fuego y hubo aún más empujones".

Según el joven, en todo momento se tenía la sensación de que había demasiada gente. "Si estabas abajo, era casi imposible salir", asegura. Señala además que solo había cincos salidas y que en la fiesta habría —según dijeron por los altavoces— unas 15.000 personas, cuando el aforo del Madrid Arena es de 10.000, por lo que no duda que se vendieron más entradas de las debidas.

Una única puerta de salida

A lo largo de las jornadas del jueves y el viernes, varios lectores, asistentes al concierto, han contado a 20minutos.es su vivencia de la tragedia. Estos son sus testimonios:

  • Alfonso: "En el Madrid Arena había un numero exacto de 22.000 personas, superando el aforo del edificio por 12.000. Para esas 22.000 personas solo había un baño para chicas y otro para chicos, ambos en la planta de abajo, o al menos eso es lo que decían los encargados del sitio. Fuera del edificio, había bastante seguridad... Dentro, no había ni una sola persona para poner calma. Cada 20 metros que recorrías te encontrabas con una pelea enorme, con varios participantes tirando a gente al suelo para después poder pegarle mejor. A la salida, todo el mundo se dirigió a las puertas indicadas con el cartel de salida. En esas puertas nos decían que no podíamos pasar por ahí, que teníamos que salir por la única puerta que estaba abierta. Toda la salida fueron empujones, puñetazos, insultos... Una vez fuera alguna que otra pelea, varias ambulancias vinieron al sitio, nadie sabia por qué. La fiesta en sí estuvo genial, la música increíble, las medidas de seguridad, una mierda".
  • Cristina: "Estuve en el evento, no presencié la avalancha de la tragedia pero sí puedo aportar información acerca de la organización. Los miembros de seguridad no se molestaron en revisar apenas bolsas, mochilas ni DNI, algo que me parece fuera de lugar. Además les pregunté varias cuestiones que deberían saber como dónde está el ropero y el baño y no tenían ninguno ni idea, de verdad que no entiendo qué hacían allí, y trataban a la gente a manotazos sin lugar a ello, muy desagradables. Aparte está el tema del aforo, allí no había un alma que pudiera moverse, en el centro de la pista se producían avalanchas y peleas constantes, también se lanzó una bomba fétida azul que produjo un gran daño a los que estaban allí bailando porque al moverse apenas entraban, y los encargados de disolver todo esto no hicieron absolutamente nada. También es de destacar el hecho de que dos grandes puertas de salida estuvieran precintadas de esquina a esquina y sólo hubiera un acceso a los pasillos, donde había un gran tránsito de personas. Aquello fue horrible, no es para nada de extrañar que sucediera algo así, primero por su malísima organización que aun encima quieren negar, y segundo por el hecho de no confiscar la bengala que desencadenó todo. Con esto solo pretendo aportar mi experiencia, toda mi familia y amigos estamos muy asustados, podíamos haber sido cualquiera".
  • Laura: "Yo estaba con mis amigas en la pista central y decidimos salir a los pasillos de fuera porque estábamos muy agobiadas; dentro la gente estaba empujándose, tirándote del pelo. Cuando salimos vimos cómo dos chicos sacaban a chicas inconscientes llenas de sangre, además del mal ambiente que había (gente drogándose y muy borracha). No nos enteramos ni de la bengala ni nada de eso, pero nos quedamos sorprendidas al ver que en la entrada ni te miraban el bolso ni pedían el DNI. Me quedé flipando al ver que había gente de 15 años, en fin... así ha salido todo".
  • Patricia: "Nada más salir del metro y comenzar a bajar hacia el recinto Madrid Arena, ya comenzaban a concentrarse grandes masas de personas. Me decía ees imposible que entremos todos los que estamos aquí afuera, es imposible". La gente revendía entradas y eran capaces de comprarlas por precios bastante más elevados al original solo por poder escuchar a Steve Aoki. Primero entraron unos cuantos a los que sí que les pidieron el DNI y luego los otros, en los cuales yo me incluyo, y no nos lo pidieron. Según se iban acercando las tres de la mañana y el turno del DJ estrella, empezó el revuelo entre los asistentes. La gente comenzaba a empujar intentando avanzar hacia filas más próximas al escenario. En esos instantes, mirases donde mirases solo se veían personas aglutinadas en poco espacio. Había estado más veces en ese recinto viendo grandes espectáculos, pero nunca algo así. De repente, el penúltimo DJ dio paso a unos minutos de silencio. El momento de Aoki se acercaba. En esos instantes un fuerte empujón nos sacudió, y se formó un río de caídos. Sujetaba a mis amigas como podía y las ayudaba a levantarse mientras hacía equilibrios para no caerme. Poco a poco conseguimos poner en pie rápidamente. El momento de la locura llegó cuando Aoki saltó al escenario. La gente comenzó a saltar y a bailar. Carecíamos de un espacio mínimo. Y según transcurría la actuación, la gente se intentaba movilizar hacia el escenario. No podía con tanto agobio. Me comenzaron a temblar las piernas, a saltárseme las lágrimas. Necesitaba salir de ahí. Pero ¿cómo? No podía moverme hacia ninguna dirección. Mis amigos me hicieron un corro para evitar que la muchedumbre me agobiase más de lo que estaba mientras me intentaban tranquilizar. La gente fumaba dentro del recinto. Independientemente de que fuese un espacio sin humo. Eran las cinco menos veinte de la mañana y la sed ya era inaguantable. Gracias a dios, pudimos beber agua y sentarnos en los pasillos a esperar que fuesen las cinco y media. Ya había sucedido el acontecimiento de la bengala o el petardo, pero sinceramente, nosotros desde la pista no oímos nada. De repente nos llegó la noticia de la tragedia. Buscamos como locos noticias en los medios. En mi pensamiento estaban mis amigas. Daba gracias porque todas ellas estaban bien. Jamás me hubiese perdonado que les pasase algo y me acordaba de los horribles momentos de angustia que pasé en la pista".
  • Adolfo: "Estuve en Madrid Arena y presencié los hechos, quiero dejar claro que la avalancha de gente se produjo por un tumulto de gente que quería entrar a la pista central y gente que intentaba subir a las gradas, y no por el lanzamiento de una bengala ya que se lanzó después del incidente como se puede apreciar en numerosos vídeos. La organización del evento fue pésima debido a que no pedían DNI en la entrada ni registraban ni cacheaban a los asistentes para impedir la introducción de objetos peligrosos como pueden ser petardos, bengalas, botellas, armas etc. Fueron momentos de verdadera tensión e impotencia porque me encontraba a escasos metros del lugar y no podía nada excepto observar atónito a los actos".
  • Arianne: "Desde el comienzo de la noche, cuando todos los jóvenes nos encontrábamos haciendo "botellón" en los lugares de alrededor ya se rumoreaba que estaban pidiendo el DNI porque había aforo completo. Había muchísimos menores, la verdad. Con toda la gente que asistíamos al evento, pedir el DNI a cada persona que llegara sería una pérdida de tiempo y, como ya se sabe (porque no creo que sólo los ajenos a la organización del evento contáramos con que hubiera menores de edad) también lo sería de dinero, ya que tendrían que renegar la entrada a dichas personas. Sin contar que, además, muchos íbamos disfrazados de modo que demostrar que la persona de la foto (en caso de que el DNI no fuera tuyo) no eras tú era bastante complicado. En ningún momento nos registraron el bolso y vimos como algunas entradas se iban directamente a la basura tras pasar. Una vez pasado el "control" de seguridad, mi amiga y yo nos dirigimos a la pista central, pasando el puesto de "merchandising". No estuvimos más de diez minutos, aquello era imposible. Ya habíamos estado en numerosos festivales donde hay mucha gente pero lo del miércoles pasado no lo he visto en mi vida. No te podías mover, la gente empujando por los cuatro costados, saltando, dando golpes, pisándote. Nos fuimos de allí enseguida y nos encontramos con unos amigos, cerca del pasillo donde ocurrió todo. Prácticamente ninguno de los que estábamos allí nos dimos cuenta de lo que pasó, ver una acumulación de gente no era de extrañar porque eso estaba completamente desbordado. De hecho, hasta este jueves por la mañana, cuando me desperté y puse las noticias no me enteré de lo que había pasado".

Quejas también en Twitter

Muchos otros asistentes han realizado comentarios parecidos en la red social Twitter. "Es una vergüenza que se vendan el doble de entradas de la capacidad de un sitio para ver a Steve Aoki", asegura @karxu. "Levantando cadáveres en nuestra cara... increíble esto", añadía poco después, asegurando además que "a nosotros nos han tirado al suelo, del pelo y todo".

Salir de fiesta y que quizás no vuelvas... la pela es la pela pero hay que saber dónde esta el límite"Salir de fiesta y que quizás no vuelvas... la pela es la pela pero hay que saber dónde esta el límite", comentaba @Adrii1988, quien estaba en el túnel cuando se ha producido la avalancha y la consiguiente situación de pánico. "Flipando. Murieron 3 personas. Yo lo viví en directo. Mazo gritos. Os juro que estoy vivo de milagro. Alucino", tuiteaba @COTENprod la mañana del jueves. "Ayer los de seguridad empujaron a todo el mundo de una manera exageradísima. Metiendo ostias increíbles para abrir paso...", dice @MacaAlvear.

Sin embargo, muchos otros jóvenes ni siquiera se enteraron de la tragedia hasta mucho tiempo después de la avalancha, ya que se decidió que la fiesta siguiese con normalidad hasta la hora del cierre para no desatar el pánico.

"Estábamos en la tercera planta de la discoteca y no nos hemos enterado de lo sucedido hasta que ha salido en los medios. Estaba allí pero en ningún momento me he enterado de nada hasta que lo he escuchado en la radio", ha contado @FranchoGarzon a 20minutos.es. "Los 'organizadores' de la discoteca no nos dejaron bajar a la sala principal por aglomeración de gente", explica. "3 muertos y 2 heridos graves en Steve Aoki! Qué sofoco de gente, gracias a Dios nosotros a salvo", escribía poco antes en Twitter.

El recinto Madrid Arena tiene un aforo de unas 10.000 personas. La Policía investiga, entre otras cosas, si se respetó el aforo o se vendieron más entradas de las debidas.

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