El huracán Sandy ha tocado tierra este lunes en la costa este de EE UU y ha provocado la muerte de al menos 16 personas, el cierre de escuelas y negocios, la cancelación de vuelos y del transporte público, y la suspensión de actos electorales. Con ello, el balance global asciende a 75 víctimas mortales.

Convertido ya en ciclón post-tropical, causó la muerte de 15 personas en EE UU y de una mujer en Canadá, país que está empezando a sentir los efectos. A ello hay que sumar 51 muertos, 18 heridos y 16 desaparecidos en Haití, el país más afectado por el temporal, así como once fallecidos en Cuba, uno en Jamaica y otro en Bahamas, tras el paso de Sandy por la región caribeña.

Se calcula que unas 50 millones de personas han sido afectadas por el paso de Sandy, que mantiene vientos huracanados y en los próximos días se convertirá en tormenta invernal. Hasta el momento, al menos unos cuatro millones de personas se han quedado sin luz en once de los 23 estados ahora en alerta por su paso. En algunos estados, la lluvia ha dejado paso a fuertes vientos y temporales de nieve.

El estado de Nueva York es el que acumula más víctimas mortales (siete) tras las dos registradas esta madrugada por medios locales en Long Island, mientras que otras tres se produjeron en Nueva Jersey, donde tocó tierra el huracán. La mayoría de las muertes ocurrió por la caída de árboles sobre automóviles o viviendas, según las autoridades. Uno de los fallecimientos tuvo lugar en Canadá, donde una mujer falleció golpeada por un cartel que arrancó el viento. Dos de los cinco fallecidos en el estado de Nueva York son niños.

Se ha detectado oleaje de hasta 4 metros de altura en Nueva York y Nueva Jersey

La alarma en la ciudad de Nueva York ha causado una aparición del alcalde, Michael Bloomberg, que ha pedido a los neoyorkinos que no llamen a los servicios de emergencia excepto en una situación de vida o muerte, puesto que se están recibiendo unas 10.000 llamadas a la hora. Bloomberg, que ha hecho esta petición en inglés y en español, ha pedido también a los ciudadanos que no conduzcan, para dejar libres las vías a los vehículos de emergencia.

En la Gran Manzana, la empresa que gestiona el suburbano ha informado de que los túneles del metro entre Manhattan y Brooklyn se han inundado y que sufre la peor inundación en 108 años de historia. Además, un hospital del sur de Manhattan tuvo que ser desalojado debido a un apagón eléctrico que impedía la correcta atención de más de 200 pacientes.

Alerta en la costa atlántica

En su boletín de las 3.00 GMT del martes, los expertos explicaron que el ojo de Sandy trae consigo vientos máximos de 120 kilómetros por hora, algo inferiores a los que se registraban poco antes de tocar tierra, y avanza a 30 kilómetros por hora (también más despacio que cuando aún estaba sobre el mar) hacia el noroeste.

El Servicio Oceanográfico ha detectado oleaje de hasta 4 metros de altura   El Servicio Oceanográfico Nacional ha detectado oleaje de hasta 4 metros de altura en Kings Point (Nueva York), Battery (Nueva York) y Sandy Hook (Nueva Jersey), al tiempo que en el aeropuerto JFK de Nueva York se registraron vientos de 118 kilómetros hora.

Minutos antes de tocar tierra, este frente se mezcló con otro de baja presión y perdió su carácter tropical (formado en latitudes inferiores a los 30 grados y con masas de aire tropical de origen marino), por lo que dejó de estar considerado un ciclón tropical. Pese a que los expertos del CNH temían lo contrario, en el momento de mezclarse con ese otro frente, Sandy se debilitó ligeramente y sus vientos máximos sostenidos se redujeron de 150 a 120 kilómetros por hora.

En cualquier caso, permanece en alerta parte de los estados de la costa atlántica central y de Nueva Inglaterra. Este ciclón pos-tropical girará hacia el noroeste el martes y reducirá su velocidad de desplazamiento, y, esa noche, los meteorólogos creen que dará un giro hacia noreste. Además, durante las próximas 48 horas seguirá tendiendo a debilitarse.

California envía tropas

El gobernador de California, Edmund G. Brown, ha ordenado el envío de miembros de la Guardia Nacional del estado y equipos militares a la zona costera del Este de EE UU. Brown confirmó el envío aviones de transporte militar, incluyendo dos helicópteros HH-60 Pave Hawk y dos aviones C130, además de dos equipos especializados en rescate a Charlotte (Carolina del Norte).

En total, 83 expertos llegarán a las proximidades de las áreas afectadas. Los equipos enviados por California están especializados en primeros auxilios, operaciones de rescate y otras tareas de respuesta a emergencias, explicó el comunicado. Según Brown, la agencia estatal de gestión de emergencias también elabora planes para enviar equipos a ayudar en el restablecimiento del servicio de luz eléctrica.

Inundaciones récord

El nivel del agua batió en Battery Park, en el sur de la isla de Manhattan, un récord histórico, al alcanzar más de 4,1 metros de altura, a causa de las inundaciones provocadas por 'Sandy. Con una cota de más de 4,1 metros, registrada a las 20:45 hora local (00:45 GMT), el nivel del agua llegó a su máximo histórico en Battery Park, batiendo la anterior marca de 3,4 metros que alcanzó en 1821.

El récord se alcanzó debido a la conjugación de la marea alta máxima (por la luna llena) con las aguas que empujaba Sandy según llegaba a la costa.

Por otro lado, los vientos han provocado escenas como esta, en la que la pared de un edificio de Manhattan se ha desplomado.

Las autoridades del área del Distrito de Columbia, sede de Washington, la capital estadounidense, advierten del desbordamiento del Río Potomac. Las autoridades de los servicios de emergencia de Washington comenzaron a erigir barreras en los sectores de Washington Harbour y Georgetown, una zona que incluye complejos residenciales y comerciales a lo largo del Río Potomac.

Nueve estados, desde Carolina del Norte hasta Massachusetts, han declarado el estado de emergencia Los vientos de fuerza huracanada se extienden hasta 280 kilómetros desde el centro del fenómeno tropical y los de fuerza de tormenta tropical hasta unos 780 kilómetros, con lo que se sentirán a lo largo de las costas del sur de Nueva Jersey, Delaware, el este de Virginia y hasta el centro y sur de la bahía de Chesapeake. Según el CNH, la combinación de "una peligrosa marejada ciclónica y las mareas causará inundaciones" en áreas cerca de la costa.

Nueve estados —Delaware, Rhode Island, Pensilvania, Connecticut, Virginia, Nueva Jersey, Nueva York, Maryland y el Distrito Federal (DC)— han declarado el estado de emergencia de manera previa para iniciar la preparaciones ante la tormenta y han pedido a los residentes que acumulen agua embotellada, baterías y alimentos.

El este de Canadá también sufrirá rachas de vientos huracanados e intensas lluvias en las próximas horas. Las provincias de Nueva Escocia, Nueva Brunswick, Ontario y Québec (estas dos últimas las más pobladas del país), sufrirán los efectos del huracán. El aeropuerto internacional Pearson de Toronto anunció esta mañana que más de 100 vuelos habían sido cancelados, en particular aquellos con destino hacia el noreste de Estados Unidos y el este de Canadá.

Nueva York sigue paralizada

La proximidad de la tormenta ha forzado la clausura de labores gubernamentales, en las instituciones educativas, y de buena parte de los servicios de transporte desde el norte de Virginia hasta Nueva York.

Las autoridades de la ciudad ordenaron la evacuación de más de 370.000 personasLa ciudad de Nueva York está totalmente paralizada, con el cierre de escuelas, universidades, tribunales, teatros, grandes empresas, la Bolsa—si se exceptúan los cuatro días que permaneció paralizada por los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, la última vez que la bolsa neoyorquina ha cerrado sus operaciones físicas fue en 1985 por al huracán Gloria— los monumentos, los museos y hasta la sede de Naciones Unidas, por lo que el tráfico es mucho menos intenso de lo habitual y hay poca gente en la calle. La Bolsa y la ONU también cerrarán este martes.

El área metropolitana de Nueva York, donde viven unos 19 millones de personas, se encuentra sin transporte público (trenes de cercanías, metros y autobuses), sin que se sepa cuándo volverá a estar operativo.

También fueron suspendidas las actividades especiales de grandes empresas, como la presentación que Google pensaba hacer de la última versión de su sistema operativo Android.

La mayor parte de los puentes de Nueva York, entre ellos el George Washington, que conecta la isla de Manhattan con Nueva Jersey, cerraron ante la llegada del huracán.

Llamadas a la evacuación

Las autoridades de la ciudad ordenaron la evacuación de más de 370.000 personas desde Coney Island, en Brooklyn, a Battery Park, en Manhattan, además del cierre de los dos túneles situados al sur de Manhattan. Los evacuados acudieron a uno de los 76 centros de acogida en escuelas públicas, a los que se ha llevado personal y suministros necesarios.

"Hay que tomárselo en serio", dijo Barack Obama, el presidente de los EE UU. "No estoy preocupado por el impacto del huracán en las elecciones. Estoy preocupado por el impacto en la gente de la trayectoria de la tormenta", dijo en la Casa Blanca tras regresar de Florida, donde tenía previsto un acto electoral que canceló por el huracán.

Tanto Obama como Mitt Romney, cancelaron sus actos electorales "La prioridad número uno ahora es la seguridad, la elección se ocupará de sí misma durante la semana", agregó el candidato demócrata a la reelección antes de reunirse con los directores de las agencias de seguridad y meteorología para analizar la evolución del huracán.

Tanto Obama como su rival republicano, Mitt Romney, cancelaron sus actos electorales previstos para este lunes por la llegada del huracán, que se espera toque tierra hoy en la costa este donde se verán afectados unos 50 millones de habitantes.

El jefe de campaña de Obama, Jim Messina, ha explicado en una rueda de prensa telefónica que lo más importante ahora "es la seguridad de la gente", y agregó que la agenda de campaña se estudiará día a día. Además, explicó que la decisión de suspender el acto de Obama de esta mañana en Florida y el de este martes en Wisconsin responden a una "cuestión de responsabilidad" y en ningún caso son parte de la "táctica" de la campaña demócrata.