Así lo vieron, por lo menos, los técnicos que, conociendo la precaria estructura de los inmuebles, insistieron en que se arreglaran las cloacas de la calle Sant Iscle.  
Según un informe que leyó ayer el regidor de Manteniment, Francesc Narváez, las cloacas «podían tener un colapso que provocara un hundimiento que afectara los yacimientos del edificio» y «arrastrara los edificios cercanos». Narváez también pidió «prudencia y paciencia» hasta que se conozca los resultados del expediente informativo que abrió el Ajuntament tras los hechos.

El anuncio lo hizo respondiendo a una pregunta del regidor de CiU Joan Puigdollers, que lamentó la falta de información. La mayoría de las 96 familias afectadas están repartidas por hoteles de la ciudad y el resto, en pisos sociales.  

Los turistas pagan más
El Ajuntament de Barcelona ha pedido a la Generalitat que endurezca la ley que permite alquilar pisos durante días, semanas o meses a turistas para evitar que algunos propietarios, sin el permiso pertinente, se saquen un sobresueldo.

La petición, según explicó Jordi Portabella, presidente de la Comissió de Promoció Econòmica, se ha hecho después de detectar al- gunos casos en Ciutat Vella, aunque se trate de «una minoría». Los grupos municipales de CiU y el PP pidieron más control.