Mario Draghi
El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi. Boris Roessler / EFE

El programa de compra de deuda anunciado por el Banco Central Europeo (BCE) no es una "financiación encubierta" de los gobiernos y no supone ningún riesgo para la institución, según he explicado este miércoles su presidente Mario Draghi en el Parlamento alemán.

Tampoco será una carga para los contribuyentes de la eurozona, ha dicho en una comparecencia ante parlamentarios alemanes, sino una "clara señal" para los inversores, para decirles que sus temores sobre la zona euro son "infundados". El programa tiene como condición la petición de ayuda al fondo europeo de rescate.

El presidente del BCE subrayó que antes de anunciar el programa OMT se analizaron "muy cuidadosamente" los posibles riesgos y se diseñaron las formas de minimizarlos, aunque reconoció que es consciente de que existen en Alemania personas que aún tienen dudas sobre su impacto.

Draghi insistió en que las ayudas tendrán lugar en los mercados secundarios, por lo que se adquirirá la deuda a los inversores, no a los gobiernos. "Esto es totalmente compatible con la prohibición del Tratado de financiación monetaria", agregó.

Además, será la institución quien decida si interviene en función de sus análisis de la transmisión de la política monetaria y con el objetivo de salvaguardar la estabilidad de precios.

"El hecho de que los gobiernos tendrán que cumplir con la condicionalidad establecida protegerá realmente nuestra independencia. El BCE no será forzado a dar un paso si se produce una falta de implementación política", aseguró.

El programa, continuó Draghi, no creará "riesgos excesivos para los contribuyentes de la eurozona", ya que se evitarán asegurándose de que los países no aplican políticas erróneas.

Así, añadió que la posibilidad de suspender la ayuda si no es realizada una valoración positiva de la aplicación de las condiciones garantizará que el BCE solo interviene en países donde sus economías y sus finanzas están "en la senda correcta".

Por último, el presidente del BCE remarcó que las OMTs no se traducirán en más inflación, dado que se han diseñado para que sus efectos sobre las condiciones monetarias sean "neutrales".