'East Palmer Avenue towards Chene Street, a 95 degree day, Detroit, 1995'
Niños jugando en una boca de incendios en 1995. En una foto del mismo lugar en 2012, se aprecia el crecimiento de la vegetación  por lo poco transitado de la zona © Camilo José Vergara

Las ruinas coexisten en armonía con restaurantes, iglesias, jardines y talleres de reparación de coches que aún recuerdan el máximo esplendor de Detroit (EE UU), conocida desde principios del siglo XX por ser la patria del automóvil.

Símbolo de prosperidad en la década de los cincuenta, lugar de nacimiento de la revolucionaria discográfica Motown, la ciudad más grande del estado de Michigan ha perdido progresivamente casi el 60% de su población desde esa época dorada.

El fotógrafo y sociólogo chileno Camilo José Vergara (1944) ha pasado 25 años visitando Detroit para documentar no sólo los escenarios del declive, sino el modo en que los habitantes se relacionan con la ciudad, la reinventan y se adaptan a las adversidades. La colección de imágenes se expone hasta el 18 de febrero en Detroit Is No Dry Bones (que se podría traducir como Detroit no es un hueso seco), en el National Building Museum de Washington D.C (EE UU).

"Podría ser la base de la nueva Detroit"

Vergara no pretende solazarse en el pesimismo ni la nostalgia. El proyecto es una observación sobre el modo en que los espacios vacíos se reutilizan o se transforman. Con la creación de un archivo fotográfico que muestra cómo se apoderan de las construcciones "la naturaleza y la ley de la gravedad", el fotógrafo proporciona imágenes de supervivencia, respuestas lógicas al abandono: "El terreno vacío, los proyectos artísticos, los grafitis como comentarios y las ruinas del pasado industrial de la ciudad hacen de Motown una ciudad inolvidable (...) que podría ser la base de la nueva Detroit".

En las fotos encontró rastros del transcurso de la vida diaria en una ciudad apagadaEl autor encontró en las fotos pequeñas historias relacionadas con el transcurso de la vida en una metrópolis apagada. Entre las que más le emocionaron, enumera éstas: una sala X en 1993, estaba en 2002 vacía y tapiada y en 2009 era una discoteca; un edificio comercial en ruinas, con recientes figuras de ángeles de contrachapado como protegiéndolo; construcciones con sabor añejo que nunca han sido reformadas; una estación de tren que en 1993 permanecía sin uso, salvo por los adolescentes que iban a romper cristales y por alguna sesión furtiva de fotos que aseguraba la tranquilidad de modelos desnudas...

Huesos secos

El título de la exposición alude a una de las imágenes, un mensaje que Vergara encontró en el muro de una iglesia: "Detroit no es un hueso seco. Detroit, tú vivirás". Según las averiguaciones del fotógrafo, la pintada la realizaron tres mujeres holandesas, urbanistas, que se encontraban de visita en la ciudad. Presenciaban los oficios del domingo cuando el pastor, en su sermón, mencionaba la visión que, en la Biblia, el profeta Ezequiel tuvo del Valle de los Huesos Secos. Un pasaje en el que Dios proporciona la visión de los huesos reviviendo cuando parecía imposible.

Moore se adentra en hoteles, oficinas, fábricas, viviendas, centros educativos...Junto a la muestra, el museo complementa la visión de Camilo José Vergara con la del fotógrafo Andrew Moore, que muestra en Detroit Disassembled (Detroit desmantelada) fotografías de gran formato tomadas entre 2008 y 2009 y que atestiguan la decadencia de la ciudad con edificios vacíos de hoteles, fábricas, oficinas, centros educativos y viviendas.