Ante este problema, el 3% de las compañías encuestadas estudian reducir el salario a los fumadores de manera proporcional a las horas que pierden en las pausas. El estudio calcula que un fumador medio consume unos cinco cigarrillos por cada nueve horas de trabajo, lo que se traduce en pérdidas de rendimiento de 50 minutos al día para la empresa (diez minutos por cada pitillo).

Lugares limpios de humo

El informe del Consejo de Estado sobre el anteproyecto de ley contra el tabaquismo en España, conocido ayer, respalda la prohibición de fumar en los centros de trabajo, y propone la aplicación de inspecciones de trabajo. Matiza, no obstante, que es conveniente «repensar más los tipos y sanciones» para prevenir una apreciación social de rigor excesivo o incoherencia. Vender un cigarrillo a un menor, por ejemplo, puede conllevar una sanción mayor que proporcionarle droga.