Makoto Taki
El ministro de Justicia japonés, Makoto Taki, durante la rueda de prensa en la que ha informado de las dos ejecuciones. Yoko Kaneko/ EFE

Japón ha ejecutado este jueves a dos reos condenados a la pena de muerte, entre ellos una mujer, la primera en 15 años, casi dos meses después de aplicar la pena máxima a otros tres a principios de agosto, con lo que eleva a siete los ajusticiados en 2012, informó el Gobierno nipón.

Sachiko Eto, una curandera de 65 años de la ciudad de Fukushima (noreste de Japón), fue ejecutada en la horca en Sendai por haber matado a golpes a seis "pacientes" durante un rito exorcista entre 1994 y 1995.

El segundo ajusticiado fue Yukinori Matsuda, de 39 años, ahorcado en Fukuoka (suroeste del archipiélago) por robar y apuñalar hasta la muerte a una pareja en octubre de 2003.

Se trata de la primera mujer ejecutada en 15 años

En una rueda de prensa organizada en Tokio, el ministro de Justicia, Makoto Taki, destacó la "atrocidad de los crímenes", al tiempo que confirmó que actualmente se encuentran en el corredor de la muerte en Japón otros 131 reos.

Un portavoz de Amnistía Internacional (AI) Japón expresó la "enérgica protesta" de la organización por las nuevas ejecuciones, al tiempo que criticó la actitud del Gobierno nipón y del ministro Taki, que en su opinión no ha sido capaz de asumir las "responsabilidades" del cargo.

Japón, que junto con EE UU es el único país industrializado y democrático que aún aplica la pena de muerte, ejecuta en la horca a los condenados, en el mayor de los secretos, sin aviso previo a los condenados y sin testigos, en medio de las críticas de las organizaciones humanitarias.

El pasado 3 de agosto fue la última vez que Japón anunció la ejecución en la horca de dos presos, uno en Tokio y otro en Osaka, condenados por delitos de asesinato.

Además, a finales de marzo Japón ejecutó a otros tres reos, casi dos años después de que se produjeran las últimas ejecuciones en el país asiático, en julio de 2010.

Las siete ejecuciones de 2012 se producen bajo el Ejecutivo del primer ministro Yoshihiko Noda, que asumió el poder en septiembre de 2011 y por cuya administración han pasado en menos de un año tres ministros de Justicia.

Según un sondeo publicado por el Gobierno nipón en 2010, en Japón más del 85 % de la población respalda la pena de muerte.