Angel Woman, Sonora Desert, 1979
Foto de la mexicana Graciela Iturbide © Graciela Iturbide

La exposición Everything Was Moving: Photography from the 60s and 70s (Todo se movía: fotografías de los años sesenta y setenta)  presenta en Londres las pruebas necesarias para entender la importancia de ambas décadas en el lenguaje fotográfico contemporáneo. La muestra, una de las más importantes de la segunda mitad del año en lo que a fotografía se refiere, permite la contemplación de más de 400 obras que rompieron la frontera entre arte y documentalismo y permitieron a los fotoperiodistas ser también autores y no meros testigos.

La apuesta del Barbican Centre de la capital británica es poderosa. Han reunido obras —algunas muy conocidas y otras poco difundidas— de, entre otros, Bruce Davidson, William Eggleston, David Goldblatt, Graciela Iturbide, Boris MikhailovErnest ColeRaghubir Singh y Shomei Tomatsu. Cada uno de ellos justifica la pertinencia de la muesta, pero reunidos la convierten en cita inexcusable.

"Historia de la fotografía y fotografía de la historia"

Everything Was Moving, que se inauguró el día 13 de septiembre y seguirá en cartel hasta el 13 de enero, cuenta, como dicen con propiedad los organizadores, "una historia de la fotografía, a través de la fotografía de la historia". Cada uno de los fotógrafos citados contribuyó al avance del lenguaje estético de la fotografía documental, "sin dejar de comprometerse con el mundo de una manera profunda y potente".

Hasta entonces las fotos debían narrar, grabar  de manera mecánica La época histórica que abarca la muestra fue definitiva para que los reporteros dejasen de someterse a los dictados, en ocasiones castrantes, del lenguaje informativo. Hasta entonces las fotos debían narrar, contar una historia, "grabar mecánicamente" los hechos como lo hace un despacho escrito de agencia, con prioridad por los datos y la visión impersonal.

A partir de los cambios drásticos que trajeron consigo el post-colonialismo y la revolución social de los sesenta, la interpretación del reportero, su paleta artística y capacidades sensisitiva o de sugestión también entraron en el juego.

"Nuevo nivel de complejidad"

El momento de cambio histórico coincidió con una "epoca dórada" para las fotos documentales gracias a una generación de reporteros que no se contentaban con serlo. Fueron ellos los que lograron que la fotografía documental empezase a ser considerada no sólo un documento, sino también una forma de arte, la expresión de un autor capaz de "acercarse al mundo en sus propios términos" en introducir un "nuevo nivel de complejidad en las imágenes".

Menos preocupados por cambiar la realidad o simplemente describirla, estos fotógrafos intentaron explorar y entender el mundo desde su provia visión y reflexionar sobre el lugar que los documentalistas ocupan en él. Desinhibidos, trabajando casi siempre por cuenta propia como free lancers y sin la sensación de estigma de ser menos artistas que un pintor o un escultor, lograron que la foto-documento fuese considerada arte. Como consecuencia, entraron en los museos.

30.000 negativos enterrados

Una de las grandes novedades de la exposición es la una selección de obras del fotógrafo chino Li Zhensheng, algunos nunca antes vistas en público. Aspirante a artista y cineasta y nacido en 1940, Zhensheng trabajó en diarios del extremo norte del país durante la tumultuosa y violenta Revolución Cultural maoísta (1966 -1976). Con gran riesgo personal, hizo en secreto unos 30.000 negativos, que enterró para esconderlos y sólo fueron conocidos en Occidente a finales del siglo XX.

Otra respuesta al totalitarismo es la del ruso Boris Mikhailov, que trabajó en Ucrania durante los tiempos de la antigua URSS y buscó un enfoque hilarante, conceptual y a menudo absurdo para burlar la censura y la represión.

El artista indio Raghubir Singh (1942 -1999), muerto prematuramente de un ataque al corazón, describió su India natal de una forma frenética y luminosa, escapando de los cánones coloniales. Su teoría del color enfrentaba la "angustia monocromática" de Occidente con la espiritualidad india.