Cerca de 25.000 personas, según CCOO, han dado este miércoles su adiós a Santiago Carrillo, fallecido este martes a los 97 años, en Madrid, a quien el Gobierno y los partidos políticos han reconocido como figura esencial de la transición y clave para la consecución de la democracia.

Miembros del Gobierno y de Ejecutivos anteriores —como el expresidente Felipe González—, dirigentes de la mayoría de partidos políticos y representantes de la cultura y de altas instituciones del Estado han visitado la capilla ardiente de Carrillo para dar su pésame a la familia. Junto a ellos, miles de personas, muchos de ellos envueltos en banderas republicanas, han hecho cola para despedirse del histórico dirigente comunista.

"El capitalismo puede llegar a destruir la especie humana". Una imagen de Carrillo con esta frase ha presidido la capilla ardiente, instalada en el Auditorio Marcelino Camacho de la sede de Comisiones Obreras de Madrid. Su féretro, sobre el estrado y rodeado por cuatro banderas —las de España, Madrid, la UE y el Partido Comunista de España—, ha sido velado durante toda la jornada por la mujer de Carrillo, Carmen Menéndez, y sus tres hijos: Santiago, Jorge y Pepe.

Santiago Carrillo hijo ha reconocido, en nombre de toda la familia, sentirse abrumado por las numerosas muestras de cariño recibidas desde el fallecimiento de su padre.  El hijo de Carrillo ha dicho ser un "afortunado" por haber disfrutado de la compañía de su padre durante tantos años y ha relatado a los periodistas cómo hace pocos días charlaba con él durante horas sobre la grave situación que atraviesa España, por la que estaba "muy preocupado". Su hijo ha agradecido las muestras de solidaridad recibidas desde las mas altas instituciones, como el telegrama del jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy.

La capilla ardiente volverá a abrirse este jueves a las 09:00 horas para celebrar un breve acto en el que la familia agradecerá el apoyo recibido, antes de que un cortejo fúnebre se encamine hacia el crematorio pasando por la plaza de Cibeles y la Puerta de Alcalá.

Despedidas de políticas y personajes públicos

Miles de ciudadanos anónimos y de personajes públicos, del mundo de la cultura (como Ana Belén y el actor Juan Diego) y de la política visitaron la capilla ardiente con los restos mortales de Carrillo.

Hoy los españoles de bien le debemos dar las gracias a Carrillo

Representantes de todos los partidos políticos han mostrado sus condolencias a la viuda de Carrillo, Carmen Menéndez, entre ellos, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, el vicesecretario de Organización del PP, Carlos Floriano, y el vicesecretario de Estudios y Programas del PP, Esteban González Pons; el exvicepresidente del Gobierno Manuel Chaves; la exministra Carme Chacón; el exvicepresidente Alfonso Guerra; el expresidente del Congreso de los Diputados, José Bono; la vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, y el secretario general de Comisiones Obreras, Ignacio Fernández Toxo.

Valenciano, que ha acudido a la capilla ardiente, acompañada por los diputados de su partido Eduardo Madina y Juan Moscoso, ha dicho que todos los españoles tienen mucho que agradecer a Santiago Carrillo, "ya que consiguió que el PCE fuera un partido clave en la construcción democrática española". "Gracias a su papel, a su decisión y a la comprensión de lo que tenía que ser España, hoy los españoles de bien le debemos dar las gracias a Carrillo", ha dicho.

En la misma línea se ha manifestado la exministra Chacón, que además ha definido a Carrillo com "un hombre generoso, entrañable y un buen amigo". Chavez, por su parte, definió a Carrillo como "un hombre político con mayúsculas" y una figura "clave" para la convivencia entre los españoles.

El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha afirmado por su parte, en su visita a la capilla ardiente, que la democracia debe mucho a Santiago Carrillo. Al salir, Rubalcaba ha declarado a los periodistas que "la Transición con toda seguridad habría sido distinta si Santiago Carrillo no hubiera tomado una decisión trascendente".

También se ha acercado a dar el último adiós al político el exvicepresidente Alfonso Guerra, quien ha recordado que en la época de Santiago Carrillo "los mejores iban a la política", y ha querido destacar que "eso ahora no ocurre".

José Sacristán ha destacado el talento, el coraje y la personalidad del fallecidoEl expresidente de la Generalitat de Cataluña Jordi Pujol ha acudido también a despedir a Carrillo, a quien ha considerado "una pieza decisiva", junto con Adolfo Suárez, durante los años de la Transición. Pujol ha indicado que, poco antes del cambio político, Carrillo había tratado de "ir encontrando caminos de entendimiento", pero en el momento de la Transición fue "una figura absolutamente decisiva".

Entre los representantes del mundo de la cultura, José Sacristán ha destacado la sabiduría, el talento, el coraje y la personalidad del fallecido. Con Santiago Carrillo ha desaparecido "una figura imprescindible de la historia de España de los últimos tiempos", ha dicho.

Incinerado este jueves

La familia quiere llevar sus cenizas a la costa asturiana de Gijón para esparcirlas en el mar, como era su deseo Los restos mortales del histórico dirigente comunista serán incinerados el jueves en el cementerio de La Almudena, según ha informado su familia, que tiene la intención de llevar luego sus cenizas a la costa asturiana de Gijón para esparcirlas en el mar, como era su deseo.

Santiago Carrillo, secretario general del PCE de 1960 a 1982 y uno de los artífices de la Transición española, murió en su casa de Madrid a los 97 años mientras dormía la siesta, después de que en la última semana empeorara su estado de salud y de que en los últimos meses tuviera que ser hospitalizado en diversas ocasiones.

Amigos y personalidades políticas acudieron el martes al domicilio familiar a expresar sus condolencias a la familia, así como los reyes don Juan Carlos y Doña Sofía, que le definieron como "una persona fundamental en la Transición". Además, el pleno del Congreso irrumpió en aplausos en su memoria al poco de tener noticia de su fallecimiento.

Presidió el PCE en el exilio y fue personaje clave en la transición

Santiago Carrillo, nacido en Gijón en 1915, se afilió al PCE en julio de 1936 y tuvo un papel destacado en la vida política tras el levantamiento militar del 18 de julio de ese año.

Como delegado de Orden Público y miembro de la Junta de Defensa de Madrid, le han responsabilizado de la matanza en Paracuellos (Madrid), aunque Carrillo siempre defendió que fue obra de descontrolados. En febrero de 1939 comenzó un exilio de 38 años, que le llevó por diversos países hasta que fijó su residencia en París, y en 1960 fue elegido secretario general del PCE, cuando Dolores Ibárruri, "La Pasionaria", fue elegida presidenta.

Tras la muerte de Franco usó distintas fórmulas para conseguir la legalización del PCE, como la convocatoria de una rueda de prensa en Madrid el 10 de diciembre de 1976, que provocó su detención, el día 22 de ese mes, llevando una peluca que le haría famoso en toda España.

Desde 2011, sólo se le había visto en público el pasado 30 de marzo, cuando fue a rendir tributo al fallecido Domingo Malagón Diputado en los primeros comicios democráticos de 1977, participó en los Pactos de la Moncloa y vivió el intento de golpe de Estado del 23-F.

En 1982 dejó de ser secretario general del PCE y en 1985 se separó definitivamente del partido para crear el Partido de los Trabajadores-Unidad Comunista, con el que no obtuvo escaño en 1986.

Desde la infección urinaria que le hizo ingresar dos días en el hospital en 2011, sólo se le había visto en público el pasado 30 de marzo, cuando fue a rendir tributo al fallecido Domingo Malagón, el falsificador de documentos que permitió a muchos comunistas eludir la represión franquista.

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