Detonación de una bomba de la II Guerra Mundial
Fotografía del cráter causado por la explosión controlada de una bomba de la II Guerra Mundial este pasado lunes 17 de septiembre de 2012 en Viersen (Alemania). EFE/ Jonas Guettler

La detonación controlada esta pasada noche de una bomba de aviación de la II Guerra Mundial en la ciudad alemana de Viersen (oeste) ha provocado graves daños en los edificios colindantes, según las primeras evaluaciones hechas este martes por los expertos.

En la zona peatonal de la ciudad fueron dañados varios edificios, pero los alrededor de 5.000 vecinos de la zona evacuados este pasado lunes podrán regresar a sus casas.

"Según informaciones de los equipos de desescombro, se trataba de una bomba absolutamente idéntica en su estructura a la de Múnich", declaró el jefe de bomberos Frank Kersbaum, en alusión a otro artefacto que tuvo que ser detonado hace tres semanas en la capital bávara.

El alcalde de Viersen, el socialdemócrata Günter Thönnessen, se mostró aliviado tras la operación y señaló que "podría haber sido bastante peor".

Se trataba de una bomba absolutamente idéntica en su estructura a la de MúnichLa explosión controlada, en la que nadie resultó herido, se llevó a cabo pasadas las 23.00 hora local (21.00 GMT), después del hallazgo hacia las 13.50 (11.50 GMT) de la bomba, de 250 kilogramos, en una zona en obras.

"La onda expansiva fue enorme", indicó Kersbaum, quien precisó que no obstante no se oyó un fuerte estallido sino más bien un zumbido sordo, del que incluso muchas personas que se encontraban en las proximidades ni siquiera se percataron.

Según el alcalde de esta localidad de 75.000 habitantes, "era previsible que se fueran a producir daños materiales".

"Lo traicionero de esta bomba es que no puede ser desactivada ni transportada, a lo que se suma que no se sabe si el detonador de ácido está activado", explicó Thönnessen.

"Tenía una longitud de unos 1,50 metros y un diámetro de 40 centímetros" y se encontraba a tres metros de profundidad, precisó Kersbaum por su parte.

Todos los vecinos en un radio de 500 metros tuvieron que ser evacuados y fueron alojados en polideportivos, mientras que los residentes en un radio de unos mil metros se vieron obligados a permanecer en sus casas durante la detonación.

Hace tres semanas, se tuvo que llevar a cabo una explosión controlada de un artefacto de 250 kilogramos en Múnich (sur), después de fracasar el intento de desactivarlo. La operación obligó a evacuar a unas 2.500 personas del barrio de Schwabing, en la capital bávara.

En la explosión controlada, que dejó daños millonarios, resultaron deteriorados numerosos edificios colindantes.