Primeros detenidos por el asalto al consulado de EEUU en Bengasi donde murió el embajador

Vista de los restos carbonizados de un edificio del consulado estadounidense en Bengasi (Libia).
Vista de los restos carbonizados de un edificio del consulado estadounidense en Bengasi (Libia).
EFE/Stringer

Las autoridades libias reconocieron este jueves que las investigaciones sobre el asalto al consulado estadounidense de Bengasi, en el que murieron cuatro funcionarios norteamericanos, entre ellos el embajador, Christopher Stevens, han conducido a la detención de los primeros sospechosos.

El viceministro de Interior para el Oriente de Libia, Wanis al Sharf, asegura que se había procedido a la detención de "algunas personas sospechosas de estar vinculadas con la agresión al consulado de Bengasi" por un grupo de extremistas que se concentraron frente a la misión diplomática para protestar por una película que se burlaba del islam y de Mahoma.

En unas declaraciones a la agencia de noticias libia, WAL, Al Sharf, que no identificó a los detenidos ni aclaró de cuántos se trataba, agregó que los sospechosos están siendo interrogados para valorar su posible implicación en lo ocurrido.

Las autoridades han mostrado su intención de llevar con discreción las investigaciones sobre el doble ataque al consulado de EEUU para evitar que su marcha se vea afectada, como aseguró el portavoz del Parlamento libio, Omar Hamedan. "No se ahonda en los detalles de la investigación para evitar que no se vea afectado el avance de las investigaciones" dijo Hamedan, que recordó que las pesquisas comenzaron el miércoles, tras los sucesos.

El primer ministro libio en funciones, Abderrahim al Kib, ya insistió el jueves en que no se revelarían detalles de lo ocurrido hasta finalizar las investigaciones.

Dos ex militares de EE UU, entre los fallecidos

Dos miembros retirados del cuerpo de fuerzas especiales de la Marina (SEAL) están entre los cuatro estadounidenses fallecidos el pasado martes en el ataque armado contra el consulado, según informó la televisión NBC.

Glen Doherty, de 42 años, y Tyrone Woods, de 41, ambos ex miembros de los SEAL, estaban encargados de la seguridad del personal diplomático en Libia y fallecieron en Bengasi junto con el embajador estadounidense ante el país árabe, Chris Stevens, y el diplomático Sean Smith.

Según la narración de los hechos por parte de funcionarios estadounidenses, Doherty y Woods fallecieron víctimas del fuego en un edificio anexo cercano al edificio del consulado, donde tuvieron que retirarse debido a un ataque organizado que duró hasta cuatro horas.

Ambos contaban con un entrenamiento de elite, como en el caso de Doherty, que fue francotirador y había estado desplegado durante siete años en Irak y Afganistán como miembro de los SEAL, cuerpo responsable de la operación que dio muerte a Osama bin Laden en Pakistán en mayo del pasado año. Por eso, según la hermana de Doherty, el ataque tuvo que estar muy bien planeado y ejecutado.

Cuatro muertos

La noche del martes al miércoles, un grupo de hombres asaltaron y prendieron fuego a la legación diplomática de EE UU en Bengasi, la segunda ciudad del país, en protesta una la película norteamericana que se burla de Mahoma. En el asalto falleció el embajador Christopher Stevens y un funcionario.

Posteriormente, hombres armados asaltaron a un grupo de comandos estadounidenses que se habían desplazado a Bengasi para evacuar al personal de la embajada. En este segundo ataque, otros dos norteamericanos murieron y una docena resultó herida.

Según reveló la Casa Blanca en un comunicado, el presidente del Parlamento libio Mohamed al Magriaf se comprometió a colaborar en la investigación con Estados Unidos que, según varias fuentes filtraron a medios estadounidenses consideran que el ataque pudo estar planificado.

El político reconoció que la situación se les había escapado de las manos a las fuerzas de seguridad, incapaces de frenar en un primer momento a los manifestantes y de evitar, más tarde, el ataque contra los comandos.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento