Unos cien menores inmigrantes alojados en un centro ubicado en el municipio tinerfeño de El Rosario se fugaron el viernes del centro, aunque la mayoría de ellos regresaron a la hora de comer, según informó La Consejería de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno de Canarias.

Con esta fuga los menores querían protestar porque las espectativas laborales con las que salieron de sus países de origen no se han cubierto.

Estos jóvenes reciben formación en los centros y no les está permitido trabajar dado que la normativa española prohíbe el trabajo de los menores de edad.

Los menores no se encuentran en un centro de retención, sino de acogida, y aunque tras la fuga se dio aviso a la Policía, no se ha producido ningún tipo de incidente, explican fuentes de la Consejería.

En el Hogar Escuela de La Esperanza, conocida por el nombre de Nivaria, están alojados más de 200 menores inmigrantes que han llegado a las islas a bordo de cayucos.

Para esta tarde está prevista la comparecencia del director general del Menor, José Luis Arregui, para informar sobre los detalles del incidente ocurrido en este centro.