'Henry Wilde'
Henry Wilde alrededor del año 1900 Liverpool's Merseyside Maritime Museum

Padre de cuatro niños pequeños y viudo desde hacía dos años, el oficial jefe de la Marina Real Inglesa Henry Wilde, contaba en una carta a la niñera que cuidaba de sus hijos que, en el último momento, lo habían transferido al Titanic. "Acompaño esta carta con un billete de 10 libras y estaré de vuelta en 18 días", decía el 9 de abril de 1912. Seis días después el transatlántico chocó contra un iceberg y se hundió en 2 horas y 40 minutos. Murieron 1.514 personas.

El Merseyside Maritime Museum de Liverpool (Reino Unido) expone Titanic and Liverpool: the untold story (El Titanic y Liverpool: la historia nunca contada) y se suma al centenario del hundimiento del famoso transatlántico que, aunque salió del puerto de Southapton hacia Nueva York, tenía entre sus tripulantes y pasajeros a 130 naturales de Liverpool, también una ciudad portuaria, donde casualmente se registró la embarcación.

Cartas separadas para Harry, Jane, Arnold y Nancy

Wilde era uno de los liverpulianos que viajaban en el barco. La muestra destaca por rescatar del anonimato dos cartas escritas por el oficial jefe, que fue nombrado número dos del capitán, Edward Smith.

La segunda misiva está fechada el 11 de abril, un día antes de la tragediaEn papel timbrado, Además de la carta a la niñera, escribió mensajes separados para sus hijos, Harry, Jane, Arnold y Nancy. La segunda misiva está fechada el 11 de abril, un día antes de la tragedia.

Wilde no sobrevivió al hundimiento, se habla de que pudo suicidarse cuando vio que no tenía posibilidades de sobrevivir. Los testigos elogiaron su heroísmo al conducir con rapidez y efectividad hacia los botes salvavidas a las mujeres y los niños que tuvieron el privilegio de ocuparlos: había plazas para 1.178 pasajeros y la embarcación llevaba 2.223.

El único billete de primera clase que se conserva

Además de las emotivas notas escritas a mano, la exposición incluye objetos como el único billete de primera clase del transatlántico que se conserva, gafas de caballero, un reloj de pulsera que marca las 11:45 —el barco se hundió a las 11:40— o platos y tazas para los pasajeros de tercerca clase (con el logotipo de Star Line, empresa operadora del viaje). Una de las piezas más espectaculares es la suntuosa vajilla dorada hecha para el fundador de la naviera del Titanic White Star Line (Thomas Ismay) y de la que disfrutaba durante el crucero su hijo y heredero Joseph Bruce Ismay, que se montó en uno de los últimos botes salvavidas y fue acusado de cobardía y estigmatizado de por vida.

Joseph Bruce Ismay fue estigmatizado de por vida y acusado de cobardeJunto a las cartas, la gorra del White Star Line y las charreteras de la Marina Real que pertenecieron a Wilde también se muestran al público por primera vez en 100 años. Los descendientes del oficial jefe han decidido cederlos en préstamo al museo para la exposición, que se puede visitar hasta abril del 2013.