Elsa Pataky
La actriz española Elsa Pataky. EFE

Con Copito de nieve triunfando en Polonia y Tengo ganas de ti amasando una fortuna en Rusia, el cine español vive esperanzadores éxitos en mercados extranjeros, igual que le sucedió a Los sin nombre en Italia o a El laberinto del fauno en Estados Unidos.

¿Quién iba a decir a un icono tan local como Copito de nieve que acabaría triunfando en Polonia? ¿O que los pectorales de Mario Casas en Tengo ganas de ti también causarían furor entre la adolescencia rusa?

Las aventuras del gorila albino en Barcelona, que en España pasaron con discreción por la taquilla, han sido mejores profetas fuera que dentro de su tierra, pues han enamorado a los polacos con su mezcla de imagen real y animación.

Elsa Pataky internacionaliza 'Copito de nieve'

Con el empuje de la participación especial de Elsa Pataky, Copito de nieve ha recaudado más de un millón de euros en el país del este de Europa, donde ha arrastrado a 280.000 espectadores a los cines, más de los que han pasado por la taquilla en España.

'El orfanato' de Juan Antonio Bayona fue otro éxito internacionalPor su parte, las aventuras de Hache, el ídolo romántico creado por Federico Moccia, además de arrasar en España con 10 millones de euros en un mes, han conseguido en Rusia el segundo mejor estreno del año en el país, donde ya ha amasado 5,2 millones de euros y ha sido proyectada en 430 salas.

Tengo ganas de ti, segunda parte de Tres metros sobre el cielo y dirigida como aquella por Fernando González Molina, ha superado a películas de Hollywood como Brave o Madagascar.

Triunfos imprevistos

Estos éxitos inesperados recuerdan a cuando Jaume Balagueró, dos años después de haber cerrado la trayectoria comercial española de su debut, Los sin nombre, vio cómo esta película se convertía en un éxito en Italia, consiguiendo la segunda posición de la taquilla y acumulando 1,17 millones de euros en 88 pantallas, algo más que lo conseguido en España.

Desde entonces, Balagueró ha estrenado todas sus películas en el país transalpino, incluso ha presentado en la Mostra de Venecia Frágiles, Para entrar a vivir y Rec 2.

Esta última alcanzó en su estreno en salas comerciales italianas 500.000 euros en su primer fin de semana y siendo la segunda película más vista en ese período.

El gran mercado francés

Con la saga de Rec, además, ha tenido un gran éxito en países como Francia, donde recaudó 3,3 millones de euros con la primera entrega y donde la tercera parte, que en España no tuvo el seguimiento esperado, se estrenó en 233 salas y se colocó en la tercera posición de la taquilla hasta acumular 2,2 millones de euros.

En el país vecino, también Julio Medem colocó en buena posición Lucía y el sexo, aunque a quien adoran allí es a Pedro Almodóvar, que ha declarado en numerosas ocasiones que para él el mercado más lucrativo es el francés, pese a los subtítulos.

Almodóvar consiguió un récord absoluto para una película en español con los 69 millones de euros recaudados internacionalmente con Volver, frente a los 9,7 millones de euros en España.

Récord para 'El laberinto del fauno'

Pero la película en castellano con mayor éxito en Estados Unidos es El laberinto del fauno, pues ingresó allí 37 millones de dólares (30 millones de euros) e incluso optó a seis premios Óscar, de los que consiguió finalmente tres.

La película más taquillera en Estados Unidos dirigida por un español, en cambio, es Los otros, de Alejandro Amenábar, que rozó los 100 millones de dólares (81,7 millones de euros) de recaudación en el mercado local, si bien estaba rodada en inglés, lo que facilitó que acumulara en todo el mundo la friolera de 170 millones de euros.

Solo Jaume Collet-Serra, director integrado en la industria de Hollywood, se puede apuntar el tanto de ser español y haber coronado la taquilla más lucrativa del mundo, con la película Sin identidad.

Aunque el caso históricamente más sangrante de mayor éxito de una película española en el extranjero fue el de Viridiana. Mientras se convertía en un clásico del cine universal y ganaba la Palma de Oro, en España permanecía durante décadas secuestrada por la censura.