El presidente del Euskadi Buru Batzar del PNV y, desde este jueves, candidato a lehendakari por su formación, Iñigo Urkullu, ha llamado a "recobrar la fe" en un proyecto que "funcionó durante 30 años", porque España ha "fracasado en Euskadi" y el País Vasco "pide cambio". Además, ha garantizado que "estará a la altura de la responsabilidad" para buscar "una paz duradera y justa" en una Euskadi "con soberanía y autogobierno".

Urkullu ha sido proclamado aspirante a presidente del Gobierno vasco unánimemente por la Asamblea Nacional Extraordinaria de su partido, reunida en el Teatro Campos de Bilbao. Ante los numerosos representantes y simpatizantes congregados en el aforo, y, tras subir a un escenario en el que se han colocado siete ikurriñas y el slogan "Vuelve a crear Euskadi-Berpiztu", el candidato ha recordado que inició su militancia en el PNV en 1977, y ha citado su "abuelo-gudari, condenado a muerte" así como a sus padres, "implicados en la 'resistencia'" y ha recordado a todos los presidentes vascos de su partido.

"Me siento emocionado al ser llamado como un eslabón más de esta cadena y fortalecido para responder a la confianza que acabáis de depositar en mi persona. Es para mí un honor y una distinción", ha confesado, momentos después de dirigirse a los congregados en un abarrotado Teatro, en el que destacaban el diputado general de Bizkaia, José Luis Bilbao, el alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna y la europarlamentaria, Izaskun Bilbao, y el exlehendakari Juan José Ibarretxe, con quienes se ha fundido en un abrazo.

El máximo líder de la formación jeltzale ha manifestado su "total agradecimiento" a todos los afiliados a lo que ha confesado que su "decisión de aceptación" ha sido "meditada, valorada y difícil", que ha dicho haber con su familia, y, en general, con su "entorno vital".

"Os comunico, con total solemnidad y respeto, humildemente, que he aceptado la designación como candidato a lehendakari en representación del PNV", ha anunciado, al tiempo que ha garantizado que estará "a la altura de la responsabilidad" encomendada.

Urkullu ha recordado a sus compañeros que partido que no se doblega "ante las dificultades" y ha advertido de que su "compromiso" es "decir la verdad a la ciudadanía", pese a que "resulte incómoda o antipática". "Verdad y transparencia, porque ya hemos sufrido demasiado tiempo la opacidad, el ocultismo y el camuflaje de la realidad", ha dicho.

Ha garantizado que no prometerá "nada que vaya más allá de lo que pueda cumplir" ni se dejará "cautivar por el recurso fácil a la demagogia". También ha dicho que trabajará para todos los ciudadanos, "para que el desamparo y la confusión que muchos padecen, sea sustituido por la confianza que jamás se debió perder". "Vamos a actuar. Vamos a hablar menos y hacer más", ha asegurado.

"sobra quien quiera medrar"

Urkullu ha advertido, además, a quien quiera "medrar, enriquecerse, tener notoriedad o ventaja personal a costa del interés público", de que "sobra" en "el proyecto" del PNV. "La honradez como norma de comportamiento, que forma parte de nuestro AND colectivo, seguirá siendo norma general en el proyecto que hoy comenzamos a fraguar. Comprometo en ello mi palabra", ha afirmado.

El candidato 'jeltzale' a lehendakari ha reconocido que se vive "una situación difícil" y que "decir que estamos mejor que los demás" es consecuencia "del diferencial obtenido por años de trabajo, rigor, siembra y previsión".

"Nuestras defensas estaban mejor pertrechadas, pero la pérdida de

valores tradicionales, la inacción y la falta de liderazgo, han hecho que también aquí hayamos perdido posiciones", ha lamentado, al tiempo que ha asegurado que "hoy somos más pobres que ayer" porque "nos han endeudado Euskadi en cinco millones de euros cada día". "En poco más de tres años hemos retrocedido tres lustros en calidad de vida", ha apuntado.

Ha calificado de "insensatez" afirmar que existen "fórmulas mágicas" para solucionar el problema y ha expresado su convicción de que ciudadanía no merece "falsas promesas" ni "ostentosas campañas propagandísticas a la busca del voto a golpe de talonario, mientras las familias se las ven y desean para llegar a fin de mes". "Este país no necesita campañas publicitarias millonarias que fomenten el autobombo", ha dicho.

Según el presidente del PNV, Euskadi "pide cambio" tras el fracaso del pacto PSE-PP que "desde 2001 venían fraguando". "España ha fracasado en Euskadi. Ahora Euskadi pide cambio", ha defendido.

Urkullu ha llamado a "recobrar la fe en un proyecto que ha funcionado durante 30" y que ha sido "aparcado con indolencia por quienes han preferido mirar hacia abajo en lugar de seguir mirando hacia arriba". "Sí, reclamo un acto de fe, una activación mental colectiva para recobrar la senda que este país jamás debió abandonar", ha señalado.

Para al aspirante a Ajuria Enea, se debe "recuperar el tiempo perdido para superar esta situación" con una fórmula en la que "materia prima vasca es el capital humano". Se ha comprometido a materializar "un gran acuerdo de estabilidad en el empleo" y a poner en valor "el valor de la formación, la capacitación", así como el "valor del emprendimiento".

El valor del ahorro y la solidaridad. La fortaleza y cohesión de nuestra sociedad ha sido posible por la tradición protectora de la familia.

Urkullu ha recordado que "este valor se ha visto quebrado por comportamientos materialistas", por "esa cultura de 'vivir al día, que consume todo lo que puede y hasta lo que no tiene". "Una cultura desaforada de deuda y déficit que ha predicado este Gobierno desde la práctica. Volver a creer en Euskadi significa volver a creer en nuestros valores", ha añadido.

Según Urkullu, la crisis "está lastrando nuestro mercado español" por lo que "su recuperación será muy lenta", y la obligación de Euskadi es "mirar más allá" y fijarse "en las potencias europeas y las economías emergentes".

Por otra parte, ha defendido "el valor del ahorro y la solidaridad" que "se ha visto quebrado por comportamientos materialistas, por esa cultura de 'vivir al día', que consume todo lo que puede y hasta lo que no tiene". "Una cultura desaforada de deuda y déficit que ha predicado este Gobierno desde la práctica", ha aclarado.

Acuerdo para salir

Urkullu se ha mostrado convencido de que "sólo con el diálogo y el acuerdo" se podrá "salir de la crisis", tanto "entre lo público y lo privado" como "entre las instituciones y la sociedad civil" y otros ámbitos sociales. También, ha destacado, "para renovar y proyectar nuestro autogobierno en un nuevo acuerdo constituyente".

El aspirante a ocupar la Lehendakaritza se ha comprometido a un "Acuerdo para ganar una Paz duradera y justa" que reconstruya "la convivencia democrática". "Volver a creer en Euskadi, con soberanía y autogobierno, construyendo País-Nación con un proceso estratégico medido. Soberanía y Autogobierno (..) éste es nuestro desafío de hoy para ganar el mañana", ha explicado.

Urkullu se ha dirigido a los congregados, a los que ha reconocido saber que "son tiempos difíciles", pero que no le "abruman" sino "todo lo contrario" porque cuenta "con la fortaleza de todo el PNV". "Tenemos un compromiso con quienes han visto en nuestro Partido un motivo de esperanza", ha dicho.

Tras asegurar que el PNV "tiene equipo y tiene proyecto", ha manifestado que quienes han conseguido "que avance el autogobierno desde la oposición" serán capaces de "abrir un nuevo horizonte cuando la sociedad vasca nos ponga al frente de la principal institución de este país".

Una vez concluida su alocución, el resto de los candidatos de la formación se han incorporado al escenario, desde donde Urkullu ha escuchado las cerradas ovaciones y los gritos de "lehendakari".

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