El Juzgado de lo Penal número Tres de Santander ha condenado a un hombre de 29 años por abusar sexualmente de la hija de su pareja sentimental, una menor de 14 años, aprovechando que la madre no estaba en casa.

También le prohíbe acercarse a la víctima a menos de 200 metros durante tres años, tiempo durante el que se le somete a libertad vigilada. El acusado, Francisco O.F., deberá además indemnizar a la menor con 3.000 euros por los daños morales, así como pagar las costas judiciales.

La sentencia considera probado que la madrugada del 31 de enero de 2011 Francisco O.F. aprovechó la ausencia de la madre de la menor del domicilio familiar, situado en Santander, y accedió a la habitación donde dormía la chica, introduciéndose en su cama sin desvestirse y, con ánimo libidinoso, le propinó un beso en los labios, preguntándole porque le quitaba la cara.

La víctima se apartó y se dio la vuelta, lo que hizo desistir al acusado en su comportamiento.

Poco después de ocurridos los hechos, en el mes de febrero, se acordó la medida cautelar de prohibición al acusado de aproximarse y comunicarse con la menor.

En su declaración, el hombre se justificó diciendo que creía que en la habitación se encontraba la madre y no la hija, y que la confundió con ella al besarla. Pero la juez no da credibilidad a esta versión y considera que el testimonio de la víctima es creíble, al igual que el de su madre y otros familiares, acerca del comportamiento del imputado.

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