Al menos así lo indican las tendencias en cuanto a los viajeros que llegan por aire a la provincia para alimentar el motor económico de Málaga.

La mitad de los pasajeros harán su viaje con compañías aéreas de bajo coste –conocidas como low cost–, en 2007, según un estudio de la Sopde. En 2005, el 47% de quienes llegaron al aeropuerto de Málaga emplearon alguno de estos vuelos baratos.

Empresarios y sindicatos suelen mostrar su preocupación por la tendencia al alza de este tipo de turista, ya que su gasto diario es 7,35 euros inferior al del viajero con compañías tradicionales.

Ante este análisis, el presidente del Patronato de Turismo, Juan Fraile, insistió en que no se puede poner «puertas al campo», ya que el auge de las de low cost es internacional. «Lo que hay que hacer es aprovechar los aspectos positivos», zanjó.

El segundo aeropuerto

Málaga tiene el segundo aeropuerto con más llegadas de compañías de bajo coste. Aquí se ejecutan el 14,5% de todos los aterrizajes de este tipo en el país. Por delante, Mallorca (20%).