Cantar es su vida y no duda en hacerlo para apoyar una buena causa.

¿Cómo comenzó de firme en el mundo de la lírica?

Mientras era estudiante, en Barcelona. Al poco tiempo (tenía 22 años), me ofrecieron irme a cantar ópera por todo el mundo, pero no me sentía preparado en aquel momento y dije que no.

¿En qué artistas le gusta fijarse, en su género?

Primero me compararon con Pácido Domingo, después con Pavarotti y más tarde con Carusso. Una vez canté Nessun Dorma (Turandot) y una señora de 85 años muy elegante  me abrazó y me dijo: «No he echado de menos a Pavarotti».

¿Recuerda algunas anécdotas divertidas?

Una vez actué en una sala de fiestas y al acabar había cinco señores. Uno de ellos me dijo: «Queremos invitarle, pero sabemos que no bebe», y me dieron un billete de 100 euros. Yo lo rechacé, pero los caballeros insistían, entonces les conté que a veces me firmaban reconocimientos en servilletas. Se alejaron un momento y me dedicaron dos billetes de 50 euros. En otra ocasión, una mujer embarazada me pidió que le pusiera la mano en la barriga para que su hijo tuviera luego mi voz.

Cuéntenos su mejor y su peor actuación.

La peor fue la primera, pues quise imitar a Mario Lanzas y fracasé. La mejor fue una en la que, al finalizar, una niña de 13 años me dijo: «Casi se me saltaron las lágrimas al escucharle».

BIO

Juan tiene 71 años, nació en Galicia y se dedica al canto y a la enseñanza.