El buque Casablanca,
El buque Casablanca, de la compañía OPDR, cargaba ayer los contenedores en la nueva terminal Rías Altas. (M. Fuentes)
El puerto de A Coruña ingresó ayer en el selecto club de las grandes rutas de transporte marítimo, las que usan las llamadas autopistas del mar como alternativa a la carretera y al ferrocarril.

Desde la terminal Rías Altas, inaugurada ayer, partirá semanalmente un buque de la compañía alemana OPDR con 400 contenedores. El primer turno fue del Casablanca.

Viajará hacia los muelles de Rotterdam y Telixtowe, en el norte de Europa, dentro de una ruta internacional que parte de Lisboa. Pero «si el tráfico aumenta durante este año, los destinos comerciales podrían ampliarse a otras zonas de Europa o del mundo», aseguró ayer Günter Kempf, presidente de OPDR.

Y es que la posición estratégica del puerto coruñés –con buenas conexiones por carretera con toda la comunidad– hace posible que un empresario gallego pueda exportar su mercancía «con una planificación de entrega de dos días», explicó Kempf.

El puerto, que tiene capacidad para mover 37.000 contenedores cada año, trabaja ahora en la captación de nuevos clientes para afianzar esta línea regular.

Con viento de más de 50 km/h, no se descargará carbón

El puerto decidió ayer no descargar carbón en el muelle si el viento sopla a más de 50 km/h, algo que ocurre «en cualquier época del año, basta con que sintamos que hace algo de viento», explican desde Meteogalicia. Por debajo de esas rachas se adoptarán precauciones,  como el riego del mineral, de los camiones o de la superficie, para no levantar polvo que llegue a San Diego y Os Castros. Sólo cuando el viento sople por debajo de los 15 km/h no se tomará ninguna medida.