Pennac
Es el último trabajo del profesor y escritor francés Daniel Pennac, hijo de militar, nacido en Marruecos en 1944. EFE/ARCHIVO

En un momento en el que la imagen del cuerpo está sobreexpuesta tanto en publicidad como en el cine, el escritor francés Daniel Pennac hace una pirueta literaria para ir más allá en Diario de un cuerpo, la memorias de un personaje, narradas por un cuerpo y su transformación desde la adolescencia.

Diario de un cuerpo, publicado por Mondadori, es el último trabajo del profesor y escritor francés Daniel Pennac, hijo de militar, nacido en Marruecos en 1944, y cuya anterior libro Mal de la escuela, donde relataba sus experiencias como un "zoquete" escolar y sus reflexiones en torno a la educación fue todo un éxito.

Una crónica personal del siglo XX

Así, Diario de un cuerpo, que salió hace un mes en Francia y del que ya se han vendido 250.000 ejemplares, supone todo un reto narrativo, ya que toda la vida del protagonista, que cubre casi todo un siglo, el XX, con guerras, transformaciones y movimientos sociales, además de sus afectos o circunstancias, solo las conoce el lector a través de las diferentes manifestaciones de su cuerpo.

La relación íntima con nuestro cuerpo sigue gozando del silencio colectivo "Creo que a pesar del exhibicionismo colectivo que existe, la relación íntima con nuestro cuerpo sigue gozando del silencio colectivo. Todos estamos acostumbrados a hablar en sobremesas de la última película o exposición que hemos visto, pero no de nuestros problemas de digestión, de nuestra última caries, etcétera", explica.

Una relación íntima con el cuerpo de la que ya hablaron, dice el autor, Ravelais, Montaigne, Diderot o Rosseau, "pero que el pudor institucional, encarnado por los burgueses del XIX, tapó", según Pennac.

Su nuevo libro usa el recurso del diario íntimo, encontrado en este caso en un montón de cuadernos entregados por la hija del protagonista fallecido a un escritor amigo, el propio Daniel Pennac, quien presenta la vida de este protagonista, un intelectual algo raro pero de gran reputación que antes de morir deja este legado a su hija, a la que pocas veces la ha dicho que la quiere.

La conciencia del priopio cuerpo

El protagonista toma conciencia de su cuerpo por el primer sentimiento de miedo que le provoca haberse quedado solo en el campo atado por sus compañeros boy scouts a un árbol, mientras las hormigas le subían por las piernas, y él se hace todas sus necesidades encima.

Será mucho mas caro e irreparable pagar por la ignorancia Eso y las reacciones físicas que le provoca estar cerca de su madre, a la que odia, porque ella nunca le ha querido, ni le ha besado, o cómo su cuerpo expresa el amor hacia la mujer que le ha cuidado, son las primas entradas de este fascinante diario, por el que pasan sus lágrimas, masturbaciones, o el estiramiento de sus músculos y huesos.

"El tema del libro es el rechazo maternal de la madre, esa reflexión es el origen de todo, ya que es la madre la que le muestra al niño en un espejo y le dice: mírate, no eres nada. En ese momento él sabe que para ser tiene que tener un cuerpo", precisa este escritor.

Desde su amor a la educación, a la que se dedicó muchos años, Pennac dice que en estos momentos de crisis, en los que bajan los recursos para la educación, a los que piensan que la enseñanza es demasiado, "les haría pensar que será mucho mas caro e irreparable pagar por la ignorancia".

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