Cálculos
Un hombre haciendo cálculos. GTRES

Los análisis sobre las necesidades de capital de la banca española realizados por las firmas Oliver Wyman y Roland Berger han tenido un coste de unos dos millones de euros, según avanzó el subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, en la rueda de prensa que ofreció este jueves donde se anunció que los bancos necesitarían 62.000 millones como máximo en el peor de los escenarios de la crisis.

El recién nombrado 'número dos' del Banco de España considera que se trata de unos honorarios acorde con los precios de mercado, teniendo en cuenta que se ha tratado de un procedimiento acelerado. El Gobierno encargó a las auditorías evaluar el sistema bancario español el pasado 21 de mayo, por lo que, haciendo un cálculo aproximado, por cada día de trabajo (30 en total) Wyman y Berger han cobrado 66.666 euros. Además, ambos informes suman un total de 86 páginas, así que por cada folio las consultoras han cobrado 23.255 euros.

Por cada una de las 86 páginas de los informes, las consultoras han cobrado 23.255 eurosRoland Berger es una compañía alemana que se conoce por impulsar la creación de una agencia independiente europea de calificación crediticia y en España porque sonó como una de las firmas candidatas para valorar AENA de cara a su privatización por encargo del anterior Gobierno. Roland Berger cuenta con el exconsejero delegado del Banco Santander Ángel Corcóstegui como asesor externo y la consultora está liderada en España por Jorge Delclaux.

Por su parte, a la consultora estadounidense Oliver Wyman, que forma parte del grupo Marsh, se le recuerda por haber reconocido al Anglo Irish Bank como el mejor banco del mundo en 2007 y posteriormente la entidad tuvo que ser nacionalizada. Además, Oliver Wyman supuestamente recomendó a Citigroup que expandiera su negocio de renta fija en derivados que estuvieron en el origen de la crisis "subprime" o hipotecas basura y se habría quedado corta al estimar pérdidas en la banca irlandesa.

Oliver Wyman y Roland Berger identificaron en esos informes las necesidades de capital que experimentaría la banca ante un fuerte deterioro económico. Ahora, las auditoras Deloitte, KPMG, PwC y Ernst & Young comprobarán cómo han clasificado, provisionado y medido las entidades los riesgos de sus carteras. Este segundo informe se conocerá el próximo 31 de julio y se detallará las necesidades concretas de cada banco.