España continúa siendo el país de la Unión Europea con la tasa de trabajo temporal más alta, alcanzando el 33,3% de todos los contratos firmados por personas mayores de 15 años, un porcentaje que supera en más del doble al de la media comunitaria.

Así lo reflejan los datos publicados hoy por la oficina estadística Eurostat correspondientes a 2005, año en el que las mujeres se vieron más afectadas por este tipo de contratación que los hombres.

Los sectores de servicios e industria fueron los que proporcionaron la mayor tasa de trabajos con un 67,6% y un 27,5%, respectivamente, mientras que la agricultura fue la actividad de tan sólo el 4,9% de los empleados europeos.

Polonia y Portugal nos siguen, pero están muy lejos
España siguió siendo durante 2005 el país europeo con la mayor tasa de trabajo temporal con un 33,3% de los contratos firmados, seguido de cerca por Polonia (25,7%) y Portugal (19,5%).

Los menos afectados por la contratación precaria fueron Estonia (2,7%), Irlanda (3,7%) y Malta (4,5%).

Las cifras de Eurostat revelan también que el trabajo temporal afectó durante 2005 más a las mujeres (15%) que a los hombres (14%).

Las diferencias más importantes corresponden a Chipre, donde el 20% de los contratos precarios fueron para mujeres mientras que sólo el 9% fueron para los hombres.

En España la distancia fue de 4 puntos al firmar las mujeres el 36% de este tipo de contratación frente al 32% de los hombres.

Los países europeos donde se registraron mayores tasas de empleo femenino fueron Dinamarca (71,9%), Suecia (70,4%), Finlandia (66,5%) y Países Bajos (66,4%), mientras que Polonia (46,8%), Grecia (46,1%) e Italia (45,3%) fueron los países con menos contratos a mujeres.

Malta alcanzó la tasa mínima comunitaria de empleo femenino (33,7%), registrando además la mayor diferencia entre las tasas de empleo masculino y femenino, con 40 puntos porcentuales.

La diferencia en España fue de 24 puntos, con un 75,2% de contratos para hombres frente a un 51,2% para mujeres.

Un total de 197.5 millones de personas tuvieron un empleo durante 2005 en la Unión Europea, lo que representa una tasa de actividad del 63,8%, superando el 62,4% alcanzado en 2004.

También creció la tasa de empleo femenino, que pasó del 53,6% de 2000 al 56,3% del año pasado.

Los países con mayor tasa de actividad fueron Dinamarca (75,9%), Países Bajos (73,2%), Suecia (72,5), y Reino Unido (71,1%), mientras que en el otro extremo se situaron Polonia (52,8%), Malta (53,9%), Hungría (56,9%) e Italia (57,6%). España está por debajo de la media con un 63,3%.