Comedor escolar
Varios niños, en un comedor escolar. ARCHIVO

Los menús escolares de los colegios españoles han empeorado de manera llamativa en los últimos años y uno de cada tres "suspende sin paliativos" por sus carencias nutricionales y su falta de equilibrio dietético. Esta es una de las conclusiones del estudio realizado por Eroski Consumer, que desde 1998 y de forma periódica (en 2004, 2008 y 2011) ha evaluado la calidad dietética de una media de 400 menús escolares pertenecientes a centros de ámbito nacional tanto privados, como públicos y concertados.

De los 418 menús que se analizaron el pasado año en 209 colegios de diecinueve provincias españolas, cerca del 30% de los centros visitados no incluía verduras como mínimo un día a la semana y se abusaba de los precocinados en dos de cada diez.

Se ha comprobado que pagar más no es sinónimo de una mejor calidadLos errores dietéticos más importantes son la falta de verdura en un 26,8% de los menús estudiados (en 2008 el porcentaje era del 17%); la ausencia de legumbres (8,6% frente a un 6%) y de pescado (10% en ambos años en estudio); el exceso de precocinados (19,6% frente a un 5%) y el abuso de dulces, que crece un 10% con respecto a hace tres años.

En la indagación se ha comprobado que pagar más no es sinónimo de una mejor calidad nutricional en los menús y, de hecho, entre los veinte más económicos y los veinte más caros no había una diferencia sustancial.

¿Mejor en la pública, privada o concertada?

En este análisis retrospectivo, los resultados indican que hay más menús en los colegios públicos con mejores notas y menos suspensos.

En 2011, la mitad (49%) de los menús de centros públicos alcanzaban buenas o muy buenas calificaciones (15% con "muy bien", como nota final), frente al 27% de los de privados o concertados con semejante puntuación y, en estos últimos casos, ninguno obtuvo la máxima calificación.

En el aspecto negativo, también se observan peores menús entre los colegios privados y concertados (el 28% son malos o regulares) que entre los públicos, donde el 19% suman sendas malas notas.

La calidad en muchas ocasiones viene determinada por el tipo de servicio que elabora los menús y la tendencia a que sea un cátering el encargado de este asunto es cada vez mayor. El pasado año siete de cada diez colegios optaron por este servicio, mientras que las otras alternativas son que el personal del propio centro se encargue del comedor escolar o que se trabaje de forma conjunta entre el centro y la empresa de cátering. Las notas, aunque no muy dispares entre sí, ponen ciertas diferencias en cuanto a la calidad, ya que los almuerzos elaborados por cátering o en régimen mixto son los mejor valorados.

Las mayores carencias dietéticas se repiten en menús elaborados en el propio centro, que podrían resumirse en una mayor oferta de dulces y de precocinados. Según la investigación, nueve de cada diez escuelas ofrecen menús especiales adaptados a circunstancias médicas, como diabetes, obesidad, intolerancias y alergias alimentarias o a convicciones, como es el caso de los vegetarianos o los musulmanes.

En 2011, los alimentos ecológicos han llegado a los colegios en forma de hortalizas, verduras y frutas, y en ocasiones arroz, pasta o legumbres.

Por provincias

Sevilla es la provincia con más menús con alimentos ecológicos (6 centros), le sigue Almería (3), Málaga y Córdoba (ambas con 2) y Granada, Barcelona y Cantabria (1). En total son dieciséis centros, que equivalen a 32 menús, un 7,6% de la muestra completa.

En España, cerca de dos millones de niños comen en el centro escolar de lunes a viernes, durante una media de 165 días al año. Además de la esencial labor educativa y social, el menú escolar debe suponer entre el 30% y el 35% de las necesidades energéticas diarias y responder a un equilibrio nutricional, según los expertos.