Pedro J. (i), y su esposa Ágatha Ruíz de la Prada (d), durante la boda del Príncipe y Letizia. (Emilio Naranjo / Efe)
Pedro J. (i), y su esposa Ágatha Ruíz de la Prada (d), durante la boda del Príncipe y Letizia. (Emilio Naranjo / Efe) Emilio Naranjo / Efe

"Yo quiero saber si miente el señor Ramírez o si dice la verdad (...), si miente, debe pagar por esa calumnia".

Con esta petición, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, secretario general del PSOE en Extremadura y secretario ejecutivo de la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, concluye una misiva que envió al director de El Mundo, Pedro José Ramírez -y que éste no publicó-, en respuesta a la Carta del Director "Del Gal al 11-M".

"Es la primera vez en la democracia española que alguien me censura un escrito", escribe a este respecto Rodríguez Ibarra en una misiva remitida en el diario ABC.

Contenido de la carta

Pero. ¿Qué contenía la carta de Ibarra para que Pedro J. decidiera no hacerla pública? Ibarra responde a esta incognita.

De ser verdad las implicaciones mentadas por Pedro J., pediría la baja del PSOE

Sé que Vera y Rubalcaba no van a contestar a la bazofia que el domingo 27 de agosto publicó el señor Ramírez, (...), yo debería hacer lo mismo, porque no sé nada ni del GAL ni del 11-M que el señor Ramírez lleva tiempo intentando relacionar", escribe Rodrígurez Ibarra. 

"Pero como militante del PSOE me siento concernido por lo que el señor Ramírez decía en el artículo", asegura el presidente extremeño, quien reconoce que, de ser verdad "las implicaciones" mentadas por Pedro J., estaría dispuesto a pedir la baja del PSOE.

"Pagar por los errores"

De hecho, Rodríguez Ibarra va más lejos cuando afirma que "de ser cierta la implicación que hace el director de El Mundo, el PSOE debería desaparecer para siempre y Vera y Rubalcaba deberían entrar en prisión".

No obstante, "si esa teoría repugnante fuera falsa, el director de El Mundo no podría seguir ejerciendo la dirección de un periódico y menos ejercer la profesión de periodista", afirma Rodríguez Ibarra, antes de exclamar "es hora de que nos vayamos acostumbrando a pagar por nuestros errores, máxime si de lo que estamos hablando es de la muerte de casi doscientas personas".

Ibarra concluye: "Esto no es la piscina del señor Ramírez (...), pido la ayuda del Estado de Derecho para que se castigue a quien intenta llenar de aprobio a un partido al que muchos hemos entregado nuestra vida".