Imagen de archivo de unas vías de tren.
Imagen de archivo de unas vías de tren. ARCHIVO

Renfe estudia dejar de operar los trenes hotel, especialmente los que circulan en rutas internacionales, debido a una importante caída de la demanda, según ha señalado este viernes el presidente de la compañía, Julio Gómez-Pomar.

Los trenes hotel de Renfe que circulan por Castilla y León son los de rutas como la Madrid-París, con paradas en Burgos y Valladolid, o los de Galicia y Asturias a Madrid y Barcelona, ya que el Lisboa-Hendaya (Francia) es de una compañía portuguesa.

En un acto informativo, Gómez-Pomar ha explicado que dichos trenes, que se ofrecen a París desde Madrid y Barcelona o desde la ciudad condal a Milán, entre otros destinos internacionales, además de varios nacionales, son "el principal foco de la no rentabilidad".

Por ser cada vez menos atractivos al viajero, frecuentemente circulan con coches vacíos, lo que hace perder mucho dinero a la empresa e impacta negativamente en su cuenta de resultados.

Renfe está analizando a fondo la situación de estos servicios, a los que es imposible competir con el transporte aéreo que ofrece cientos de vuelos diarios en rutas como Madrid-París o a Milán, a precios muy competitivos y en un tiempo mucho más reducido.

Por otro lado, Renfe lanzará el próximo 17 de junio el billete combinado entre Larga y Media Distancia tanto de Ave como de la red convencional para 33 nuevas rutas y más de 100 relaciones.

La competencia de las líneas aereas también colaboran al descenso de la rentabilidad de los trenes hotelEn cuanto al proceso de liberalización del transporte ferroviario de viajeros, Gómez-Pomar ha querido desmitificarlo y ha precisado que, para poder iniciarse, requiere una modificación de la ley de circulación de trenes, con varios capítulos suspendidos en la actualidad, por lo que de momento es imposible concretar la fecha de su puesta en marcha.

Según el presidente de Renfe, todos los corredores de alta velocidad existentes tienen capacidad técnica y surcos suficientes para que entren otras operadoras y circulen más trenes, además de que la red se irá haciendo cada vez más mallada, llegando a Galicia y Alicante, entre otras ciudades.

En cuanto a la salida de Renfe de sociedades participadas, Gómez-Pomar ha indicado que la operadora venderá su participación en 21 de ellas, entre ellas las que comparte con Talgo y Alstom, mientras que continuará en las de integración de las estaciones de alta velocidad.