Impotencia
Un hombre mira hacia las llamas del incendio en los montes de la parroquia de Pesqueira en Salvaterra en Pontevedra (Salvador Sas / EFE). Salvador Sas / EFE
El conselleiro de Medio Rural de la Xunta, Alfredo Suárez Canal, ha informado de que el balance provisional de la Xunta sobre las hectáreas quemadas en la ola de incendios que arrasó Galicia desde el 4 de agosto es de 77.000 hectáreas.
La provincia más afectada es la de Pontevedra, con 38.500 hectáreas

El conselleiro apuntó que esta cifra es todavía "provisional", puesto que la Xunta hará una medición sobre el territorio de los cuarenta incendios que han afectado a más de 500 hectáreas, con lo que el margen de error del balance es de "más menos 5%".

La provincia más afectada es la de Pontevedra, con 38.500 hectáreas, mientras que en la de A Coruña han ardido 28.000 hectáreas, 8.500 en Ourense y 2.000 en Lugo.

Antes de que esto ocurriera el presidente de la Xunta Emilio Pérez Touriño, en unas declaraciones para RNE, daba por concluida la crisis.

La estimación de la Comisión Europea

De hecho, el Centro Europeo de Información Forestal (EFFIS en inglés) estima que los incendios han quemado en Galicia 86.232 hectáreas entre el pasado 31 de julio y el 14 de agosto, según fuentes de la Comisión Europea (CE).

El cálculo del EFFIS, basado en "la reproducción cartográfica de incendios superiores a 50 hectáreas a través de imágenes obtenidas por satélite", muestra que el terreno quemado en Galicia en lo que va de año se incrementó en esa quincena desde las 2.241 hectáreas, hasta las 88.473 hectáreas.

Llegan las primeras lluvias

Por su parte, el conselleiro de Medio Ambiente de la Xunta, Manuel Vázquez, aseguró hoy que las primeras lluvias producidas en Galicia tras los incendios no han provocado arrastres "significativos" de cenizas y otros elementos a los cauces de los ríos y al mar.

Vázquez, que compareció en rueda de prensa para anunciar las medidas de su departamento para paliar los posibles daños medioambientales provocados por los incendios, explicó que, "a pesar de que es pronto", los primeros datos obtenidos por la Consellería certifican que no se han producido problemas de contaminación.

Las medidas puestas en marcha por Medio Ambiente se centran en los análisis de las aguas, en la recuperación de los suelos, en la regulación de la temporada de caza, y en el estudio de todos los espacios naturales afectados.