Greenpeace presentará alegaciones al proyecto de revocación del cierre de la central nuclear

Greenpeace presentará alegaciones al proyecto de revocación del cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos, en 2013, ante la "necesidad" de mantener su clausura definitiva dada la "acumulación de problemas técnicos y de seguridad" que la empresa propietaria, Nuclenor, "no tiene previsto solucionar", por ser una de las instalaciones nucleares "más viejas de Europa", porque su producción "es innecesaria para la seguridad de suministro eléctrico" y "porque su desmantelamiento generaría muchos más puestos de trabajo" que mantenerla en servicio.
Sala De Control De La Central Nuclear De Garoña (Burgos).
Sala De Control De La Central Nuclear De Garoña (Burgos).
NUCLENOR

Greenpeace presentará alegaciones al proyecto de revocación del cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña, en Burgos, en 2013, ante la "necesidad" de mantener su clausura definitiva dada la "acumulación de problemas técnicos y de seguridad" que la empresa propietaria, Nuclenor, "no tiene previsto solucionar", por ser una de las instalaciones nucleares "más viejas de Europa", porque su producción "es innecesaria para la seguridad de suministro eléctrico" y "porque su desmantelamiento generaría muchos más puestos de trabajo" que mantenerla en servicio.

En un comunicado recogido por Europa Press, el grupo ecologista ha advertido de que la revocación es "una burla" a los funcionarios del Ministerio de Industria que fundamentaron el cierre de Garoña y "a los Tribunales de Justicia que lo confirmaron".

Entre los fundamentos jurídicos en los que se basa el proyecto de revocación se explica que la orden ministerial es un acto administrativo "que carece de naturaleza normativa y es desfavorable", pues esta Orden Ministerial fue ratificada por la Audiencia Nacional el 14 de julio de 2011, cuando confirmó la decisión que el Gobierno tomó en 2009 y "rechazó el otorgamiento de indemnizaciones".

Asimismo, Greenpeace ha recordado que la actividad de Garoña supone "menos del 0,3 por ciento" en el sistema energético español, cuando, además, esa actividad "depende de la importación y del tratamiento del uranio que utiliza".

El mismo comunicado señala que el proyecto de revocación se presentó "al día siguiente" de que el Grupo de Reguladores de Seguridad en Europa entregara sus conclusiones a la Comisión Europea sobre las pruebas de resistencia de las centrales nucleares tras el accidente de Fukushima.

Según las mismas fuentes, Greenpeace participó en la reunión que la Comisión Europea celebró ayer mismo sobre este asunto y en ella el comisario de Energía, Guenther Oettinger, anunció que el proceso se prolongaba "para llevar a cabo nuevas inspecciones" y que propondrá medidas para "mejorar la independencia de los reguladores nacionales a nivel europeo".

CARENCIAS

En el documento, el organismo europeo "destaca las carencias para la gestión de accidentes integrado dentro del marco legal español", junto con "otras deficiencias detectadas", una de las más importantes es "la falta de consideración del envejecimiento de las centrales nucleares, aspecto fundamental en el caso de Garoña".

"El Gobierno recalca que el CSN es el único responsable de la seguridad nuclear, el CSN dice que Garoña es segura y la Comisión Europea dice que a los reguladores europeos les falta independencia para valorar la seguridad de las nucleares", concluye el comunicado.

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